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martes, 7 de enero de 2025

La ciencia de ganar almas. Manual de evangelismo. Volumen 3 | By Pr. Heyssen Cordero Maraví - Descargar


Cuando hablamos de evangelismo, nuestra tendencia es referirnos a una campaña, una serie de predicaciones, una proclamación pública del evangelio, un evento con fecha para empezar y, para terminar. Pensamos generalmente en la estrategia, en los planes, en las etapas necesarias para lograr un resultado. Cuando pensamos en el evangelista, la figura que se nos pasa por la mente es de un predicador entusiasta y persuasivo, un comunicador envolvente y convincente, un orador que se utiliza de argumentos consistentes y a veces de una buena dosis de marketing. Todo esto tiene su lugar y su valor. El evangelismo no se hace sin eventos de proclamación pública, y si se cuenta con un predicador apasionado, el impacto será significativo. Pero, como sabemos, estos no son los únicos elementos, ni los más importantes.

¿QUÉ HAY DE MÁS IMPORTANTE ENTONCES?

El evangelismo es, antes de todo, una obra del Espíritu. Al anunciar la venida del Consolador, el Espíritu Santo, Jesús afirmó: “Cuando él venga, convencerá al mundo de pecado, de justicia y de juicio” (Juan 16:8). Esto nos debería dar la seguridad de que, cuando empezamos a testificar para una persona o cuando una persona viene a las reuniones de evangelismo, el Espíritu de Dios ya estuvo obrando en esta persona desde hace mucho tiempo. Él ya ha utilizado muchos medios para llegar a su corazón y en el momento que nos conectamos con esta persona, seremos los instrumentos en las manos del Espíritu.

Antes de ascender al Cielo, Jesús destacó el papel del Espíritu aun de manera más vehemente: “Pero recibirán poder cuando el Espíritu Santo haya venido sobre ustedes, y me serán testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra” (Hechos 1:8). Esto nos indica que el éxito de la misión del testigo no está en su habilidad o elocuencia, en su sabiduría o experiencia. Antes, está en el Espíritu que derrama su poder sobre los que aceptaron la gracia de Dios y se colocan humildes a su servicio. “Después del derramamiento del Espíritu Santo, los discípulos, revestidos de la panoplia divina, salieron como testigos a contar la maravillosa historia del pesebre y la cruz. Eran hombres humildes, pero salieron con la verdad. Después de la muerte de su Señor eran un grupo desvalido, chasqueado y desanimado, como ovejas sin pastor; pero ahora salen como testigos de la verdad, sin otras armas que la Palabra y el Espíritu de Dios, para triunfar sobre toda oposición” (Testimonio para ministros, p. 66).

Esta experiencia de los discípulos nos indica que ellos no solamente fueron instrumentos en las manos del Espíritu, sino que fueron transformados por Él. Dicho de otra manera, ellos experimentaron la obra, la actuación poderosa del Espíritu, primera y continuamente en la propia vida. Y aquí está el segundo elemento poderoso en el evangelismo: los que fueron transformados por el poder del Santo Espíritu, los que recibieron a Cristo, experimentaron el perdón, renunciaron al pecado y viven en obediencia y santificación, estos son los evangelistas que el Cielo usará poderosamente. “El Espíritu se derrama sobre todos los que cedan a sus indicaciones, y arrojando de lado toda maquinaria humana, sus reglas limitativas y métodos cautelosos, declararán la verdad con el poder del Espíritu. Multitudes recibirán la fe y se unirán a los ejércitos del Señor” (The Review and Herald, 23 de junio de 1895).

Hoy, el Señor anhela hacer de nosotros sus testigos, sus mensajeros, sus misioneros, sus evangelistas. Para esto primeramente tenemos que ser sus hijos, perdonados, revestidos de su manto de justicia y santidad. “Debemos orar por el derramamiento del Espíritu Santo con tanto ahínco como lo hicieron los discípulos en el día del Pentecostés. Si ellos lo necesitaban en aquel tiempo, nosotros lo necesitamos más hoy día. La oscuridad moral, cual paño mortuorio, cubre la Tierra. Toda clase de falsas doctrinas, herejías y engaños satánicos están desviando las mentes de los hombres. Sin el Espíritu y el poder de Dios trabajaremos en vano por presentar la verdad” (Testimonios para la Iglesia, p. 5:147). El Espíritu está trabajando para salvar y ser disponible, aguardando que lo busquemos para que haga su obra en nosotros y por medio de nosotros.

lunes, 18 de junio de 2018

¿CÓMO HACER LLAMADOS AL BAUTISMO? - Consejos

Un profesor nos decía, que el llamado es como el aterrizaje de un avión. Puedes predicar un buen sermón, cautivar a tu auditorio, esto es tener un buen vuelo de avión. Pero si no haces un buen llamado, puedes estrellarte. Y es ahí donde los evangelistas y predicadores deben tener un cuidado especial para no estrellarse en el mensaje. A continuación, algunas recomendaciones para hacer un buen llamado, adaptado de una capacitación del Pr. Alejandro Bullón sobre predicación bíblica:
1. MOMENTOS DE ALABANZA. El llamado no empieza al final del sermón, sino cuando empieza las alabanzas congregacionales. Elige cánticos de llamado, música con letras de llamado, a entregarle a Jesús el corazón, la vida. 
2. MENSAJES PROPICIOS. Predica temas de interés cotidiano. Puedes predicar de los milagros de Jesús, pero aplica al hoy. Que la señora que tiene deudas en el banco sienta que Jesús también puede ayudarle. Que el taxista que escucha el mensaje sepa que Dios lo ayudará con el cáncer que lo está destruyendo. 
3. ILUSTRACIONES REALES. Usa casos de la vida real. Y si es posible presenta al final a la persona del testimonio. Las personas necesitan saber que Jesús sigue obrando milagros en la vida de las personas. No inventes historias, pregunta en la iglesia a los hermanos como fue que conocieron a Jesús. Hay testimonios poderosos. 
4. LLAMADO DIRECTO Y CLARO. Sin rodeos. No dudes. No tengas miedo. Llama directo y claro: “Pero ese mismo Jesús que curó a un leproso, quiere curarte. Solo que debes entregarte a Él, a través del bautismo. El bautismo en agua. ¡Hoy es el día! Hoy puedes entregarte a Jesús ¡Ven estoy llamándote a ti que estás sentado dudando. No postergues más tu decisión y ven.... el llamado es como la cosecha de una fruta, tiene que ser en el momento exacto, no antes ni después. Eso te lo hará entender la voz del Espíritu Santo mientras estás predicando”. 
5. MÚSICA DE LLAMADO. La música llega a lugares donde las palabras no pueden entrar. Debes coordinar con el encargado del audio, y decirle cuando tiene que poner la música de fondo. 
6. CANTANTE DEL LLAMADO. Se recomienda a una dama. Su canto debe ser sublime y de llamado. De acuerdo al tema. Que cante en contralto, no soprano. 
7. VUELVE A LLAMAR. Después del canto de llamado, vuel- ve a llamar con seguridad, siempre hay personas que están dudando, y es ahí donde pueden decidir. 
Pr. HEYSSEN J. CORDERO MARAVÍ 
MINISTERIO PERSONAL, ESCUELA SABÁTICA Y EVANGELISMO UNIÓN PERUANA DEL SUR 

lunes, 25 de septiembre de 2017

95 frases cristianas para líderes, pastores, predicadores - ¡Nuevo!

Estas son algunas citas y frases que considero útiles para líderes, pastores, predicadores. Varias las he leído en libros, otras las he visto compartidas por otras personas. Son palabras que espero te hagan pensar y te reten. No todas están dirigidas directamente a pastores y futuros pastores, ya que no hablan exclusivamente sobre predicar. Varias son sobre ser fieles a la palabra, sobre guardarnos de los falsos maestros, sobre la motivación de servirle al Señor y otras cosas más. Sin embargo, creo que todo ministro o llamado al ministerio dentro de la iglesia puede beneficiarse mucho de estas citas, al igual que cualquier cristiano:
1. “Trágicamente compramos la mentira de que el evangelio es solo para los inconversos” — D.A. Carson.
2. “Dios no quiere que el éxito llegue sin esfuerzo… No quiere que me quede en casa sentado ni que deje pasar la vida sin hacer nada, o le entregue mis asuntos y espere hasta que un pollo frito vuele y caiga en mi boca. Eso sería tentar a Dios” — Martín Lutero.
3. “Los falsos maestros están permitidos por Dios porque ellos arrastran a los falsos discípulos y sirven de filtro al cuerpo de Cristo” — Miguel Núñez.
4. “Corazones ardientes no son nutridos por cabezas vacías” — R.C. Sproul.
5. “Los loros repiten, los verdaderos siervos investigan diligentemente las escrituras” — Anónimo.
6. “Nada es más desastroso que un ministro predicando un evangelio adulterado a un pueblo ciego, sordo y sin discernimiento.” — Charles Spurgeon.
7. “Cuando un predicador toma la Biblia seriamente, toda la iglesia empieza a tomar la palabra de Dios seriamente” — Steven Lawson.
8. “No se preocupe por quien entra y sale de la iglesia (local), preocúpese por lo que entra y sale del púlpito” — John Stott.
9. “Si la iglesia entera se desvía en el engaño, eso de ninguna manera nos da pretexto para no seguir a Cristo” — Leonard Ravenhill.
10. “Si somos débiles en la oración somos débiles en todo” — Leonard Ravenhill.
11. “La predicación dura hace a los corazones suaves. La predicación suave hace a los corazones duros” — John MacArthur.
12. “Evita la astucia y perspicacia. La gente va a detectar esto, y van a tener la impresión de que estás más interesado en ti mismo y tu inteligencia que en la verdad de Dios y sus almas” — Martyn Lloyd-Jones.
13. “La necesidad más urgente en la Iglesia cristiana en la actualidad es una auténtica predicación, y puesto que esta es la mayor y más urgente necesidad en la Iglesia, es también la mayor necesidad del mundo” — Martyn Lloyd-Jones.
14. “Todos los cristianos necesitan ser agresivos en la proclamación del evangelio” — John MacArthur.
15. “Hoy en día la Biblia sufre más a menudo por sus exponentes que por sus oponentes” — Leonard Ravenhill.
16. “¿Cómo podrás derribar las fortalezas de Satanás si ni siquiera tienes la fuerza para apagar tu televisor?” — Leonard Ravenhill.
17. “Una iglesia que no está propagando activamente la verdad, dando testimonio de ella y preocupada por los perdidos, no es digna del nombre de iglesia de Jesucristo” — Martyn Lloyd-Jones
18. “Quien le sirve a Dios por dinero, es capaz de servirle al diablo por un mejor salario” — Charles Spurgeon.
19. “Un maestro que permanece mudo cuando se enseña el error, y no obstante pretende ser un maestro de la verdad, es peor que un fanático descarado y con su hipocresía hace más daño que un hereje… éstos no quieren ofender a nadie, o decir una palabra en favor de Cristo, o combatir al diablo y al mundo” ―Martín Lutero.
20. “En muchas iglesias, el cristianismo ha sido diluido hasta tal punto que la solución es tan débil que, si fuese veneno no lastimaría a nadie, y si fuese medicina no curaría a nadie” — A.W. Tozer.
21. “He aquí una prueba para ver si tu misión en la vida terminó: si todavía estás vivo, es que no” — A.W. Tozer.
22. “Donde Dios es el centro, la adoración inevitablemente seguirá” — Sinclair Ferguson.
23. “Se te requiere que creas, prediques y enseñes lo que la Biblia dice que es verdad, no lo que quieres que la Biblia diga que es verdad”. — R.C. Sproul.
24. Predicar el evangelio entre los “cristianos” de hoy en día, es meterte a ti mismo en peor guerra que predicando el evangelio en el mundo” — John MacArthur.
25. “Si un hombre es capaz de predicar sermones sin Cristo, no te hagas daño a ti mismo escuchándolo” — Charles Spurgeon.
26. “No te impacientes con los demás. Recuerda que Dios trató contigo con paciencia y benignidad” — Oswald Chambers.
27. “Cada vez que escuche a un hombre que se alabe diciendo que es santo, recuerde que un buen perfume no necesita anunciarse” — Charles Spurgeon.
28. “Donde la Biblia hace silencio, tú también has silencio” — Charles Spurgeon.
29. “Cuando yo deje de predicar la salvación por fe en Jesús, pónganme en un manicomio, porque pueden estar seguros que mi mente se ha ido” — Charles Spurgeon.
30. “Si un hombre no puede predicar con pasión no debería predicar en absoluto” — Leonard Ravenhill.
31. “¿No hay Cristo en tu sermón, caballero? Entonces vete a casa y nunca prediques de nuevo hasta que tengas algo que valga la pena oír” — Charles Spurgeon.
32. “Si quieres ser popular prédica de la felicidad. Si quieres ser impopular prédica de la santidad” — Leonard Ravenhill.
33. “Llegará un día en que en lugar de pastores alimentando a las ovejas habrá payasos entreteniendo a las cabras” — Charles Spurgeon.
34. “El que no sirve a Dios en donde se encuentra, no servirá a Dios en ninguna otra parte” — Charles Spurgeon.
35. “Si Jesús hubiera predicado el mismo mensaje que los Ministros predican hoy, nunca hubiera sido crucificado” — Leonard Ravenhill.
36. “La persecución es buena para quienes que aman a Jesús profundamente, pero no es buena para quieren aman a Jesús sólo un poco” — Anónimo.
37. “Un hombre con Dios siempre es la mayoría” — John Knox.
38. “Lo que pienses o lo que sepas no importa, a menos que te lleve a glorificar a Dios y a ser agradecido” — Charles Spurgeon.
39. “Un perro ladra cuando su amo es atacado. Yo sería un cobarde si es atacada la verdad de Dios y permanezco en silencio” — Calvino.
40. “Si distorsionamos el evangelio… esa distorsión influenciara y afectara todo el resto de lo que creemos en la fe Cristiana” — R.C. Sproul.
41. “Si tienes cualquier motivación en la vida cristiana que no sea Jesucristo, eres un idólatra” — Paul Washer.
42. “Éxito no es sinónimo de prosperidad, poder, popularidad o cualquiera de las nociones mundanas de éxito. El éxito verdadero consiste en hacer la voluntad de Dios, cueste lo que cueste” — John MacArthur.
43. “La iglesia latinoamericana necesita un predicador que esté más marcado por la Biblia, que la Biblia que él marca con marcadores de colores” — Miguel Núñez.
44. “Si eres indiferente a tu gozo en el ministerio, eres indiferente a un elemento esencial del amor” — John Piper.
45. “Si crees lo que te gusta del evangelio, pero rechazas lo que no te gusta de él, no crees en el evangelio sino en ti” — Agustín.
46. “Toda la predicación cristiana debería ser la exposición y aplicación de textos bíblicos” — John Piper.
47. “Al diablo no le importan qué tan espirituales son tus intenciones y que tan santas son tus intenciones, si ellas solo están fijadas para mañana” — J.C. Ryle.
48. “Un evangelista popular llega a tus emociones. Un verdadero profeta llega a tu conciencia” — Leonard Ravenhill.
49. “Ama la verdad, vive la verdad, predica la verdad, defiende la verdad. Porque el que no habla la verdad, traiciona la verdad” — John Huss.
50. “Si ves a los demás cristianos como tu enemigo, ¡estás peleando la batalla equivocada!” — Miguel Núñez.
51. “Nunca, nunca estamos en peligro de ser tan orgulloso como cuando creemos que somos humildes” — Charles Spurgeon.
52. “Siempre encuentro que aquellos que son llevados por todo viento de doctrina, son aquellos mismos que son muy perezosos para estudiar la doctrina” — Martyn Lloyd-Jones.
53. “No suavices el evangelio, si la Verdad ofende deja que ofenda, la gente ha estado toda su vida ofendiendo a Dios” – John MacArthur.
54. “Las dificultades son la comida con que la fe se alimenta” — George Müller.
55. “Yo predico como si Cristo fuese crucificado ayer, resucitó hoy y fuese a volver mañana” — Martin Lutero.
 56. “La risa parece haber reemplazado al arrepentimiento como la meta de muchos predicadores” — John Piper.
57. “Los errores más grandes de la iglesia ocurren cuando la gente honra lo que sus pastores dicen sin examinar esas enseñanzas a la luz de las Escrituras” — Bryan Chapell.
58. “El evangelismo no podrá ser tu interés si lo que te preocupa es tu reputación” — Anónimo.
59. “Un hombre que siente que es competente, y que puede hacer esto fácilmente, por lo que se apresura a predicar sin ninguna sensación de miedo o estremecimiento, o vacilación alguna, es un hombre que está proclamando que nunca ha sido ‘llamado’ a ser un predicador” — Martyn Lloyd-Jones.
60. “Mi servicio será juzgado por Cristo, no por cuánto haya hecho sino por cuánto más podría haber hecho” — A.W. Tozer.
61. “¿Qué es la predicación? Es teología en llamas. Y una teología que no tiene fuego, sostengo, es una teología defectuosa, o al menos la comprensión del hombre de la misma es defectuosa. La predicación es teología que viene a través de un hombre que está en llamas” — Martyn Lloyd-Jones.
62. “El asunto más importante que debo atender cada día es tener comunión con el Señor. Lo más importante no es qué tanto pueda servir al Señor, sino cómo mi hombre interior puede ser alimentado” — George Müller.
63. “Los obreros cristianos fracasan porque ubican su deseo de santidad personal por encima del deseo de conocer a Dios” — Oswald Chambers.
64. “Es más fácil y mucho menos doloroso criticar la Biblia que permitir que la Biblia nos critique a nosotros” — R.C. Sproul.
65. “Ver tu propia ignorancia y ceguera es el primer paso hacia tener el verdadero conocimiento” — Jonathan Edwards
66. “La razón por la cual no debemos exaltar nuestra propia gloria, sino la de Dios. Es porque Él es Dios y nosotros no” — John Piper.
 67. “No puedo soportar la falsa doctrina, no importa que tan perfectamente organizada me la presenten” — Charles Spurgeon.
68. “No me importa lo que tú piensas. Ni siquiera me importa lo que yo pienso. Sólo me importa lo que Dios piensa” — Timothy Keller.
69. “Sólo los que no han sido cambiados por el Evangelio son los que quieren cambiarlo” — Leonard Ravenhill.
70. “Edificar una teología sobre la experiencia es edificar sobre la arena, pero edificar una teología sobre la Palabra inspirada y revelada es edificar sobre la roca” — John MaArthur.
71. “Si no hay quebrantamiento en los púlpitos, ¿Por qué deberíamos esperar quebrantamiento en las bancas?” — Leonard Ravenhill.
72. “Muchos pastores me critican por tomar el Evangelio tan seriamente. ¿Pero piensan realmente que en el día del juicio final, Cristo me castigará, diciendo, ‘Leonard, usted me tomó demasiado en serio’?” — Leonard Ravenhill.
73. “El diablo es mejor teólogo que cualquier de nosotros y sigue siendo el diablo” — A.W. Tozer.
74. “Dios se deleita al usar a cristianos comunes que llegan al fin de sí mismos y deciden confiar en su extraordinaria provisión” — David Platt.
75. “Dios coloca a sus santos donde traigan la mayor gloria a Él, y nosotros somos totalmente incapaces de juzgar dónde será ese lugar” — Oswald Chambers.
76. “Nada hace más útil a una persona en la tierra que el estar, lista para ir al cielo” — John Piper.
77. “La voluntad de Dios no te llevara donde su gracia no te puede sostener”— Jim Elliot.
78. “El mayor rival de la verdadera devoción a Jesús es el servicio que realizamos para Él. Es más fácil servir que derrarmarle nuestras vidas completamente a Jesús” — Oswald Chambers.
79. “¿Estás tan cerca del corazón de Dios que compartes su dolor y tristeza por la iglesia desviada que tenemos hoy?” — Leonard Ravenhill.
80. “No has vivido hoy hasta que hayas hecho algo por alguien no pueda pagártelo” — Jonn Bunyan
81. “La única forma en que puede saturarse con los pensamientos de Cristo, es saturándose con el libro que trata de Él” — John MacArthur.
 82. “El cristiano que está en verdadera intimidad con Jesús nunca atraerá la atención a sí mismo” — Oswald Chambers.
83. “Cuando empezamos a entender quién es Cristo y lo que Él ha hecho por nosotros, no vamos a necesitar otra motivación. ¡Cristo es suficiente!” — Paul Washer.
84. “No desees saber qué dice la gente; si hablan bien de ti, se alimentará tu orgullo; si hablan mal, incitará tu pasión” — Matthew Henry.
85. “Nadie puede hacer tanto daño a la iglesia de Dios como el hombre que está dentro de sus paredes, pero no dentro de su vida” — Charles Spurgeon.”
86. “¿Qué es un evangelista? Es un mendigo diciéndole a otro mendigo donde encontrar pan” — Adrián Rogers
87. “No desees ser el hombre más importante de la iglesia. Sé manso. Sé humilde. El mejor hombre de la iglesia es el que está dispuesto a ser un tapete para que todos puedan limpiarse sus botas, el hermano que no le importa lo que le pase, con tal de que Dios sea glorificado” — Charles Spurgeon.
88. “Hay dos cosas que están unidas: la enseñanza y la oración; Dios quiere que aquel a quien Él ha colocado como maestro en su iglesia sea alguien asiduo a la oración” — Calvino.
89. “Algunos predicadores deben poner más fuego en sus sermones, o más sermones en el fuego” — Anónimo.
90. “Un sermón nacido de la mente alcanza simplemente la mente; un sermón nacido en el corazón, alcanza el corazón” — Leonard Ravenhill.
91. "Nadie puede ser feliz en nadando en aguas sucias y turbias después de haber nadado en aguas limpias y cristalinas" — Heyssen Cordero
92. "Tú eres la cosa más linda que Dios tiene en este mundo" — Alejandro Bullón
93. "No basta ser adventista, hay que ser EVANGELISTA" — Luis Gonçalves 
94. "Dime cómo están tus grupos pequeños y te diré como está tu iglesia" — Heyssen Cordero
95. "Cristianismo es compañerismo con Cristo, y esto se resume en Orar todos los días, Estudiar la Biblia todos los días y llevar a los pies de Jesús personas, esto es predicación del evangelio" — Alejandro Bullón
Que Dios los bendiga!
Fuente original: Josué Barrios

miércoles, 29 de octubre de 2014

Predicación social - Idea evangelística


Hoy es casi imposible no ver celulares vivitos y coleando mientras uno está predicando —sea en la congregación o conferencia—.
Los pedidos de «apague su celular» es una buena idea, pero ni en el cine funciona. Los letreros «Jesús te llama, pero no por el celular» son simpáticos, pero no absolutos. Igual con «Dios quiere hablarte hoy… pero no te llamará al celular».
Así que tenemos 2 alternativas: o los reprimimos, o los hacemos bailar a nuestro ritmo.
Me inclino por lo segundo, y aquí te paso un libreto.
Vivimos la era de la social media y urge que hasta la predicación también sea social.

Libreto   

  Crear un Evento en Facebook con el título del mensaje y nombre del predicador.
Ejemplo: El Amor a los 20, por Justo Llecllish M.
  En la introducción de tu mensaje anunciar el hashtag (#) y pedirles explícitamente que lo usen tanto en Facebook como Twitter.
Ejemplo: #ElAmorAlos20
  Conforme desarrollas tu mensaje, proyectar en el ecran/pantalla(s), las frases clave de tu mensaje, autoría y hashtag respectiva. Y pedirles, otra vez, que lo compartan en sus redes sociales.
Ejemplo: «Si no haz conquistado a una mujer, no haz conquistado nada». —Justo Llecllish, en #ElAmorALos20
   Si tu mensaje incluye un tiempo de preguntas y respuestas, pide a tu audiencia que escriban sus pregunta en el Evento publicado en Facebook, e indica que responderás algunas en los últimos 7 minutos del mensaje, y el resto durante la semana.
 A manera de «llamado a la acción», ofrece a la congregación una frase + hashtag, para que lo publiquen en sus perfiles, como respuesta positiva al mensaje.
Ejemplo: Yo abrazo el #PlanDeDios: el matrimonio. #ElAmorALos20

Ventajas

La principal ventaja, además de tenerlos bailando a tu ritmo, será ayudarles a predicar a sus semejantes. ¡Eso es bastante!
La otra ventaja es que estarás multiplicando tu nivel de alcance, y en algunos casos marcar tendencia. Saca la cuenta: Si tienes 100 personas en tu auditorio, ¿a cuántos estarías alcanzando en total?

Riesgo

El riesgo es tener un auditorio atarantado en sus redes sociales en plena prédica. —Nada es perfecto. Será mejor que practiques con un grupo pequeño.
Recuerda, vivimos en la era de la social media y urge que hasta la predicación también sea social.
¿De qué formas más se podría aprovechar la social media en la prédica? Déjame tu comentario…
Por
Justo Llecllish

miércoles, 19 de febrero de 2014

¿Somos una iglesia abierta a visitas o amigos? - Para analizar


Entendiendo las necesidades del visitante 

Recibir adecuadamente a gente nueva en la iglesia requiere indagar las diversas inquietudes y necesidades de las personas, de modo que, por el trato que les damos, “nuestra gentileza sea conocida de todos los hombres” (Filipenses 4.5).


Es bueno considerar qué tipos de visitantes podríamos recibir en la iglesia, para tener una idea de lo que buscan.

Una variedad de visitas 
Los desilusionados. Son los que buscan “una iglesia que sea mejor”. La iglesia será lo que buscan o, simplemente, se irán a otro lado. La decisión sobre si volverían se basa en este criterio: debe parecer mejor que la anterior.
Los invitados. Personas que visitan la iglesia porque alguien que los conoce los invitó —muy probablemente alguien que es miembro. Es posible que no estén buscando una iglesia, pero podrían encontrar alguna razón para volver y quedarse.
Los buscadores. Este grupo anda en busca de algo espiritual. Buscan gente real con sonrisas genuinas. Están en busca de respuestas auténticas a sus necesidades y preguntas.
Los errantes. Son los que van de iglesia en iglesia. Les gusta conocer nueva gente y conectarse en una red de amistades. Otros son transitorios, moviéndose a la siguiente congregación cuando algo no les gusta. Algunas veces la conducta errante se debe a que su empleo los fuerza a viajar de un lugar a otro.
Los que echan raíces. Estos visitantes buscan un lugar donde establecerse en forma estable. Cuando buscan una iglesia, están buscando más que “un lugar para pasarlo bien”. Buscan un lugar donde servir.

Entender lo que diferentes visitantes buscan puede ayudarnos a conocer sus necesidades y a determinar si nuestra congregación es o no lo mejor para ellos.

El proceso de “ganar” a los visitantes 
En el culto se les pide a los visitantes que llenen un cuestionario, si desean. Una vez que entregan esa información, la iglesia inicia con ellos un proceso de interacción de varias etapas. Puede haber bienvenidas especiales y comidas de presentación, entrega de regalos, y otras formas creativas.
El proceso en sí puede diferir de iglesia en iglesia, sin embargo, la corriente de actividades más común se bosqueja a continuación: 
El pastor u otros obreros se acercan a saludar a los visitantes después del culto. No hay presión sobre los recién llegados, pero durante el culto hay una simple mención de que estas personas serán accesibles.
Dentro de las 48 horas después del culto, el pastor u obrero enviará una carta o correo electrónico de agradecimiento al visitante. Lo estimulará a volver y lo invita a llamar o escribir si tiene necesidad de preguntar algo.
Dentro de los 5 días después del culto, el visitante recibirá una llamada telefónica de alguien de la iglesia, con frecuencia del obrero. El que llama dará las gracias al visitante por haber asistido y se ofrecerá para contestar cualquier pregunta.
Si el visitante no regresa, la iglesia continuará enviando cartas o correos electrónicos mensualmente por lo menos durante un año. Por lo general, estas cartas anunciarán las próximas actividades especiales.
Si el visitante asiste a un segundo culto o actividad, la iglesia será más agresiva, y enviará a alguien al hogar de la persona, hará otra llamada telefónica o enviará otra carta personalizada. Lo invitarán a participar en una clase para recién llegados, a un grupo hogareño de estudio bíblico, etc.
Si la persona asiste a la actividad a la cual fue invitada, lo principal es hacer que se sienta parte del grupo. El líder encargado de dicha actividad hará el seguimiento a partir de ahora, de manera aun más personalizada y, por ende, afectuosa.

Entrevista de membresía 
Una vez que la persona ha pasado de ser “visitante” a “asistente” y “miembro potencial”, el siguiente paso es hacerle una entrevista de membresía. Es una entrevista de treinta a cuarenta minutos, cuyo propósito primordial es reunir información espiritual importante de la persona.
Estas son algunas de las cosas que se buscan en esta entrevista:
La cuestión más importante para la protección de la pureza de la iglesia es pedirle al miembro potencial que dé una explicación del evangelio en un minuto. Si aún parece deficiente en su entendimiento del evangelio, el obrero le propone un estudio evangelístico de la Biblia con un miembro maduro de la iglesia antes de recomendarlo para la membresía.
Preguntar por su iglesia anterior y por qué la dejó. Se debe asegurar que las razones sean sustanciales y significativas. Se anima a la persona a traer una carta de recomendación de su iglesia anterior con el fin de que sea algo claro entre los pastores. ¿Ha sido bautizado? ¿Está dispuesto a ser bautizado si lo tiene que hacer? ¿Ha sido alguna vez disciplinado por alguna iglesia? Si es así, ¿por qué?
Se pregunta por su testimonio personal. Normalmente el obrero pregunta por el hogar en el que fue criada la persona, cuándo y cómo llegó a convertirse a Cristo, etc.
 De manera que recibir a nuevos en la iglesia es una gran tarea que trasciende al culto. Requiere de la iglesia organización, tiempo y perseverancia, pero principalmente amor hacia las personas.
Una iglesia que se distingue por esta cualidad podrá ver grandes resultados positivos en su experiencia, que de otra manera no llegaría a ver.

 Fuentes consultadas: 
George Barna, “Haga crecer su iglesia de afuera hacia adentro”.
Mark Dever y Paul Alexander, “La iglesia deliberante”. UMC.org, “Cómo recibir a las visitas en la iglesia”.

miércoles, 12 de febrero de 2014

Cuatro metas de los grupos pequeños



La construcción de la comunión en un grupo pequeño es fundamental. La unidad en adoración al único Dios verdadero, conquista la Presencia de Dios. Acompañado de un aprendizaje continuo de Su Palabra, vivifica al espíritu del hombre. De tal forma que se cumpla la misión y extensión de Su Reino.
A continuación le presentamos las cuatro metas para lograr que los grupos pequeños. Leealo aquí:

viernes, 31 de enero de 2014

Líder como motivador: Para analizar


Jesús fue un motivador excepcional. Jesús actuó, habló y estableció principios para animar a las personas a avanzar, a alcanzar lo más alto y a hacer más de lo que jamás habrían hecho por su propia cuenta e iniciativa. El sabía cómo ayudar a la gente a salir de su mundo normal y vivir algo nuevo, algo extraordinario. Jesús nos demostró como motivó a las personas a seguirle, a levantarse, a tener fe, a ser valiente y aarrepentirse.
En Mateo 19:21 Jesús invita a seguirle: “Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, vende todo lo que tienes y da el dinero a los pobres. Así, Dios te dará un gran premio en el cielo. Luego ven y conviértete en uno de mis seguidores”.
En Juan 5 Jesús motiva a un paralítico a levantarse y caminar: “Señor, no tengo a nadie que me meta al estanque cuando el agua se remueve. Cada vez que trato de meterme, alguien lo hace primero. Jesús le dijo: Levántate, alza tu camilla y camina”.
En Juan 14 Jesús motiva a sus discípulos a tener fe: “Poco después, Jesús les dijo a sus discípulos: No se preocupen. Confíen en Dios y confíen también en mí.”
En Juan 16:33 Jesús motiva nuevamente a sus discípulos a tener valor: “Les digo estas cosas para que estén unidos a mí y así sean felices de verdad. Pero tengan valor: yo he vencido a los poderes que gobiernan este mundo”.
En Marcos 1:15 Jesús invita a la gente de su tiempo a arrepentirse y seguirle: “Se ha cumplido el tiempo. El reino de Dios está cerca. ¡Arrepiéntanse y crean las buenas nuevas!”
En realidad la motivación no es nada más que animar a alguien a que proceda a hacer algo o de un determinado modo. Jesús era un maestro en animar e inspirar a la gente. Si queremos que nuestros miembros se inviertan de manera extraordinaria en la iglesia, debemos llamarlos e invitarlos a hacer cosas extraordinarias.
El conocido motivador Dale Carnegie nos puntualiza la esencia de la motivación: “Hay sólo una manera de hacer que alguien haga algo. ¿Ha pensado en eso alguna vez? Sí, sólo una manera. Y esa es hacer que la persona desee hacerlo”.
Los mayores enemigos del hábito de motivar a la gente son:
1. La pereza : “Yo ni siquiera puedo motivarme a mí mismo; ¿cómo, entonces, voy a motivar a otros?”
2. 1ndiferencia: “Y luego de motivar a alguien ¿qué? Me quedo con el clavo.”
3. Comodidad: “Simplemente no deseo cambiar las cosas”

Querido líder o pastor, fórmese el hábito de motivar:
1. Encuentre su propia motivación en Cristo leyendo diariamente su Palabra y haciendo su voluntad.
2. Sea positivo y motivador. Viva una vida que motive a los demás a ir más allá de donde están.
3. Crea y comunique que todo es posible por medio de Dios.
4. Recuerde que el fracaso es el mejor maestro y el mejor motivador.
5. No acepte como respuesta un “así son las cosas”
6. Trabaje y realice obras con los motivadores en su iglesia


Fuente: Vivir mejor

lunes, 20 de enero de 2014

Los ganadores de almas y sus oraciones: Para analizar y reflexionar

 
“La oración eficaz del justo, puede mucho” (Santiago 5:16).
 
Todos los grandes ganadores de almas han sido hombres muy consagrados a la oración, y cuando oraban, lo hacían con mucho poder; además, todos los grandes avivamientos han sido precedidos por la obra perseverante efectuada de rodillas, en privado, y se han realizado por medio de ella. Antes que Jesús comenzara su ministerio, cuando le seguían grandes multitudes, pasó cuarenta días y cuarenta noches en oración y ayuno (Mateo 4:1-11).
Pablo oraba sin cesar. De día y de noche ascendían a Dios sus oraciones e intercesiones (Hechos 16:25; Filip. l:3-11; Col. 1:3,9-11).
El bautismo pentecostal del Espíritu Santo y las tres mil conversiones que hubo en un solo día, fueron precedidos por diez días de oración, alabanzas, examen del corazón y lectura de la Biblia. Y continuaron orando hasta que, otro día, se convirtieron cinco mil, y muchos de los sacerdotes creyeron en la nueva fe (Hechos 2:4-6; 4:4; 6:4-7).
Lutero solía orar tres horas por día, y él quebrantó el hechizo de siglos y libertó a naciones que estaban cautivas.
Juan Knox solía pasar noches enteras en oración, y clamaba a Dios diciendo: “Dame a Escocia o me muero”. Y Dios le dio Escocia.
Baxter tiñó las paredes de su estudio con el aliento de sus oraciones y envió una onda de salvación por todo el país.
Mr. Wesley en su “Diario” (que por su lectura atrayente y cautivadora se coloca después de los Hechos de los Apóstoles) habla, vez tras vez, de medias noches y noches enteras de oración, en las que Dios se acercó y bendijo a la gente casi hasta la muerte, y luego él y sus colaboradores fueron dotados de poder para rescatar a Inglaterra del paganismo, y enviar por todas partes un avivamiento de religión pura y activa.
David Brainerd solía tenderse sobre el suelo helado, durante la noche, envuelto en cueros de oso, y escupía sangre y clamaba a Dios pidiéndole que salvara a los indios; y Dios le oyó, y convirtió y santificó por veintenas y por centenares a los pobres indios ignorantes, paganos, díscolos y borrachos.
La noche antes de que Jonatán Edwards predicara el admirable sermón que comenzó el avivamiento que convulsionó a la Nueva Inglaterra, él y algunos otros la pasaron en oración.
En Escocia había un joven llamado Livingstone, que fue llamado para que predicara ante una de las grandes asambleas. Como éste sentía su completa inaptitud para ello, pasó la noche orando. Al día siguiente predicó un sermón por cuya influencia se convirtieron quinientas personas. ¡Alabado sea Dios! ¡Oh Señor mío! levanta más gente de oración.
Mr. Finey solía orar hasta que comunidades enteras caían bajo el poder del Espíritu de Dios, y nadie podía resistir su poderosa influencia. En una ocasión estaba tan postrado por el trabajo, que sus amigos consiguieron que hiciera un viaje por el mar Mediterráneo. Pero estaba tan embebido en el interés de salvar a los hombres, que no pudo descansar, y a su regreso sufrió gran agonía de alma por la evangeli­zación del mundo. Al fin la ansiedad y agonía de su alma llegaron a ser tan intensas que oró durante un día entero, hasta que, a la entrada de la noche, recibió la certidumbre de que Dios haría la obra.
A su arribo a Nueva York, pronunció sus “Discursos sobre Avivamiento”, que se publicaron en su propio país y en el extranjero y dieron por resultado avivamientos en todas partes del mundo. Sus escritos cayeron en manos de la señora Catherine de Booth, e influyeron poderosamente en ella, de modo que el Ejército de Salvación es, sin duda, en gran parte, la respuesta de Dios a la oración insistente y prevalente de ese hombre, que le rogaba al Señor que glorificase su santo nombre salvando al mundo.
En la América del Norte hay un joven evangelista que fue salvado del catolicismo. Dondequiera que va se levanta un “torbellino de avivamiento”, y la gente se convierte por centenares. Yo me preguntaba en qué consistiría el secreto de su poder, hasta que una señora, en cuya casa solía alojarse, me dijo que oraba todo el tiempo. Tenía dificultad para conseguir que se presentara a la mesa a las horas de comidas, pues no quería cesar de luchar con Dios por medio de la oración.
Antes de afiliarme al Ejército de Salvación, conversaba yo en una ocasión con el doctor Cullis, de Boston, ese hombre de fe sencilla, pero poderosa. Estaba mostrándome unas fotografías y entre ellas había una de Mr. Bramwell Booth, que llegó a ser segundo general del Ejército de Salvación.
“Ese hombre, dijo, dirige las reuniones de santidad más poderosas que se realizan en toda Inglaterra”.
Me contó entonces acerca de aquellas famosas reuniones de Whitechapel. Cuando yo fui a Inglaterra, hice la determinación de descubrir, si ello fuere posible, el secreto de ese poder.
Una de las cosas era, según me dijo un oficial, que Mr. Bramwell, en aquel entonces, solía tener reuniones con los jóvenes en el Cuartel General y pedía a cada uno de aquellos que eran salvados, que pasasen diariamente cinco minutos a solas con Dios, dondequiera que pudiesen hacerlo, y que orasen por las reuniones que se efectuaban los viernes de noche. Un oficial, que ahora es Brigadier, y que en aquel entonces era empleado en una gran ferretería, tenía que meterse en uno de los grandes cajones vacíos que había en el depósito del negocio, a fin de poder disfrutar de los cinco minutos de oración.
Dios no ha cambiado. El quiere contestar las oraciones de los hombres de oración.
Mr. Finney cuenta acerca de una iglesia en la que hubo un avivamiento continuo durante trece años. Al fin cesó el avivamiento, y todos se llenaron de temor y se preguntaron a qué se debía eso, hasta que un día, un hombre, inundado en llanto, se puso de pie y dijo que durante trece años había orado todos los sábados hasta más de media noche, pidiéndole a Dios que glorificase su nombre y salvara a la gente, pero hacía dos semanas que había dejado de hacerlo y el avivamiento había cesado. Si Dios contesta la oración de ese modo, ¡cuán tremenda es la responsabilidad que pesa sobre todos nosotros instándonos a que oremos!
¡Ojalá hubiese un soldado santo en cada cuerpo, y un miembro lleno de fe en cada iglesia, que pasasen orando media noche todos los sábados! Aquí hay trabajo para los oficiales que están descansando, y para aquellos que no pueden entrar a la obra debido a dificultades invencibles. Pueden hacer un “trabajo de rodillas”, que mucho se precisa.
Pero nadie debe imaginarse que ése es trabajo fácil. Es difícil, y algunas veces significa gran agonía, pero se convertirá en una agonía de júbilo en unión y comunión con Jesús. ¡Cuánto oraba Jesús!
El otro día, un capitán, que ora una hora o más todas las mañanas, y media hora antes de sus reuniones nocturnas, y que tiene mucho éxito en salvar almas, se lamentaba de que muchas veces tenía que hacer esfuerzos para orar en secreto. Pero en esto él es tentado y probado al igual que sus hermanos. Todos los hombres que han orado mucho, han sufrido así. El Rey. William Bramwell, que solía ver a la gente convertirse y ser santificados por centenares por todas partes donde iba, oraba seis horas por día y, sin embargo, decía que siempre tenía que esforzarse para ir a orar en secreto. Y después de haber comenzado a orar tenía períodos muy áridos, pero perseveraba por la fe, y los cielos se abrían y contendía con Dios hasta obtener la victoria. Después, cuando predicaba, se partían las nubes y caían las lluvias de bendiciones sobre la gente.
Un hombre le preguntó a otro cómo era que Mr. Bramwell podía decir tantas cosas nuevas y maravillosas, que servían de bendición a tanta gente. El interrogado, contestó: “Ello se debe a que vive muy cerca del trono y Dios le dice sus secretos, después de lo cual él nos los dice a nosotros”.
El Rey. Juan Smith, cuya vida me dijo el General William Booth que había ejercido maravillosa influencia sobre él, igual que Mr. Bramwell, pasaba mucho tiempo en oración. Siempre le era difícil comenzar, pero luego recibía tanta bendición que le era difícil cesar. Por donde iba llevaba consigo grandes olas de avivamiento.
La resistencia a la oración privada podrá emanar de una o más causas:
1.              Es inspirada por espíritus malos. Me imagino que no le importa mucho al Diablo ver a las personas de corazón tibio de rodillas en las reuniones públicas, porque sabe que lo hacen sencillamente porque deben hacerlo y por costumbre. Pero aborrece ver a uno de rodillas en secreto, pues el que lo hace quiere conseguir algo y si persevera con fe, moverá a Dios y a los cielos a favor de lo que pide. Por eso el Diablo le hace oposición.
2.              Debido al decaimiento físico y mental a causa de enfermedad, falta de sueño, demasiado sueño o por haber comido demasiado, pues esto sobrecarga el sistema digestivo, interrumpe la circulación de la sangre y nubla las facultades más elevadas y nobles del alma.
3.              Por no responder prestamente cuando nos sentimos impulsados a orar en secreto. Si cuando nos viene la sensación de que debemos orar, vacilamos más tiempo del que es realmente necesario, y continuamos leyendo o hablando cuando bien podríamos estar orando, se apagará el espíritu de la oración.
Debiéramos acostumbrarnos a sentir alegría al pensar en que pasaremos un rato en secreta comunión con Jesús y en oración, tanto como se regocijan dos personas que se aman cuando están juntas.
Debiéramos responder prestamente a la voz interna que nos llama a la oración. “Resistid al Diablo y huirá de vosotros”, y mantengamos nuestros cuerpos en sujeción, no sea que “habiendo sido heraldo para otros, yo mismo venga a ser eliminado” (1 Corintios 9:27).
Jesús dijo que “es necesario orar siempre, y no desmayar” (Lucas 18:1) y Pablo dice: “Orad sin cesar” (1 Tesalonicenses 5:17).
Algunas veces un hombre que se atreve a atacar al Diablo y que ora con fe, es capaz de conseguir la victoria de una ciudad o de una nación entera. Así lo hizo Elías en el monte Carmelo; Moisés lo hizo para el retrógrado pueblo de Israel; Daniel lo hizo en Babilonia. Pero si se pudiera conseguir que un número de personas orasen de ese modo, la victoria sería tanto más decisiva. Que nadie se imagine, dominado por un corazón malo de incredulidad, que Dios resiste y no quiere contestar las oraciones. El está más dispuesto a responder a las oraciones de aquellos cuyos corazones están bien con él, que lo están los padres a dar pan a sus criaturas. Cuando Abraham oró por Sodoma, Dios contestó, hasta que Abraham cesó de pedir (Génesis 18:22-23). ¿Y no se enojará con nosotros muchas veces a causa de que le pedimos con tanta timidez, y porque le pedimos cosas tan pequeñas, del mismo modo como Eliseo el profeta se enojó con el rey que golpeó tres veces cuando debió hacerlo cinco o seis (2 Reyes 13:18,19).
Acerquémonos confiadamente al Trono de la Gracia, y pidamos en abundancia para que nuestro gozo sea cumplido (Hebreos 4:16).
 
 
 
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