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viernes, 31 de enero de 2014

Líder como motivador: Para analizar


Jesús fue un motivador excepcional. Jesús actuó, habló y estableció principios para animar a las personas a avanzar, a alcanzar lo más alto y a hacer más de lo que jamás habrían hecho por su propia cuenta e iniciativa. El sabía cómo ayudar a la gente a salir de su mundo normal y vivir algo nuevo, algo extraordinario. Jesús nos demostró como motivó a las personas a seguirle, a levantarse, a tener fe, a ser valiente y aarrepentirse.
En Mateo 19:21 Jesús invita a seguirle: “Jesús le dijo: Si quieres ser perfecto, vende todo lo que tienes y da el dinero a los pobres. Así, Dios te dará un gran premio en el cielo. Luego ven y conviértete en uno de mis seguidores”.
En Juan 5 Jesús motiva a un paralítico a levantarse y caminar: “Señor, no tengo a nadie que me meta al estanque cuando el agua se remueve. Cada vez que trato de meterme, alguien lo hace primero. Jesús le dijo: Levántate, alza tu camilla y camina”.
En Juan 14 Jesús motiva a sus discípulos a tener fe: “Poco después, Jesús les dijo a sus discípulos: No se preocupen. Confíen en Dios y confíen también en mí.”
En Juan 16:33 Jesús motiva nuevamente a sus discípulos a tener valor: “Les digo estas cosas para que estén unidos a mí y así sean felices de verdad. Pero tengan valor: yo he vencido a los poderes que gobiernan este mundo”.
En Marcos 1:15 Jesús invita a la gente de su tiempo a arrepentirse y seguirle: “Se ha cumplido el tiempo. El reino de Dios está cerca. ¡Arrepiéntanse y crean las buenas nuevas!”
En realidad la motivación no es nada más que animar a alguien a que proceda a hacer algo o de un determinado modo. Jesús era un maestro en animar e inspirar a la gente. Si queremos que nuestros miembros se inviertan de manera extraordinaria en la iglesia, debemos llamarlos e invitarlos a hacer cosas extraordinarias.
El conocido motivador Dale Carnegie nos puntualiza la esencia de la motivación: “Hay sólo una manera de hacer que alguien haga algo. ¿Ha pensado en eso alguna vez? Sí, sólo una manera. Y esa es hacer que la persona desee hacerlo”.
Los mayores enemigos del hábito de motivar a la gente son:
1. La pereza : “Yo ni siquiera puedo motivarme a mí mismo; ¿cómo, entonces, voy a motivar a otros?”
2. 1ndiferencia: “Y luego de motivar a alguien ¿qué? Me quedo con el clavo.”
3. Comodidad: “Simplemente no deseo cambiar las cosas”

Querido líder o pastor, fórmese el hábito de motivar:
1. Encuentre su propia motivación en Cristo leyendo diariamente su Palabra y haciendo su voluntad.
2. Sea positivo y motivador. Viva una vida que motive a los demás a ir más allá de donde están.
3. Crea y comunique que todo es posible por medio de Dios.
4. Recuerde que el fracaso es el mejor maestro y el mejor motivador.
5. No acepte como respuesta un “así son las cosas”
6. Trabaje y realice obras con los motivadores en su iglesia


Fuente: Vivir mejor

domingo, 8 de diciembre de 2013

¿LÍDER POR INFLUENCIA O POR POSICIÓN?

La gran mayoría de las personas suponemos que el obtener un puesto importante en un trabajo o el ser dueños de un negocio nos convierte en líderes, ya que tendremos bajo nuestra responsabilidad a un equipo humano con el que trabajaremos. A veces damos este hecho por cierto. Entonces sí, pensamos que ese será el momento oportuno para familiarizarnos con literatura que tenga que ver con esta área ¿Estamos realmente en lo cierto? ¿Es verdad que el liderazgo se define por una posición? ¿Será que por el simple hecho de ser el jefe de alguien esta persona nos respetará, confiará en nuestras decisiones y deseará dar su mejor esfuerzo en el trabajo? ¿Cuánto aprecio sincero y respeto genuino has demostrado por las personas que trabajan a tu alrededor o cerca de tu área de trabajo?
Por:Nuria J. Álvarez
El tener una posición más elevada en el organigrama empresarial no te hace líder de nadie, las personas harán lo que les pidas únicamente por tu posición, pero nunca por un verdadero respeto o aprecio sincero. Para ganarte su respeto tendrás que empezar por ganarte su permiso. Posiblemente uno de los miembros de tu nuevo o antiguo equipo,  que no ostenta una posición, sea en realidad el verdadero líder del grupo. Quizá él sea líder por influencia, mientras que tu liderazgo se basa sólo en una posición ¿Qué hizo él para ganarse la influencia, el respeto, la admiración y el que las demás personas, por propia voluntad, decidan seguirlo? ¿Las personas te siguen? ¿Tu equipo en verdad desea colaborar contigo?
¿Cuál es el verdadero trabajo que desarrollan los líderes para poder impactar de forma positiva en la vida de otras personas?
  1. Desarrollo personal: se convierten en personas responsables de su vida, eliminan las quejas, la victimización y la culpa. Asumen la responsabilidad y las consecuencias de sus actos. Usan la adversidad como punto de apoyo para fortalecerse y crecer. Observan los problemas como retos, leen continuamente literatura de desarrollo personal, encuentran en cada día una nueva oportunidad de crecer y desarrollarse. Porque saben, que para desarrollar a otras personas, primero tienen que trabajar en su desarrollo personal.
  2. Integridad: son personas completas. Por lo tanto siempre actúan en base a principios como la honestidad, el respeto, la integridad, la dignidad, la justicia, la excelencia, el servicio, el amor y la lealtad. Siempre cumplen su palabra y son congruentes entre lo que dicen que van a hacer y lo que hacen. Se convierten en un ejemplo positivo y digno de imitar para todas las personas que los rodean. Imagínate una persona que sea líder por posición, que tenga una familia (esposa e hijos) pero que además esté involucrado sentimentalmente con otra persona en el trabajo ¿Cómo reaccionarán las personas que estén debajo de él en el organigrama? ¿Confiarán en él? Por supuesto que no, debido a que es una persona desleal y deshonesta.
  3. Interés genuino: muestran un verdadero interés por las personas que se encuentran a su alrededor. Aprenden a escucharlas, encuentran cuáles son sus inquietudes y deseos, descubren sus talentos, aprenden a creer en los demás y buscan el momento oportuno para impulsarlos y destacar las cualidades positivas de cada una de las personas que los rodean, esto es, edifican (elogian de forma sincera con el fin de que las otras personas se sientan apreciadas) pero nunca adulan (halagar de manera servil para usar a las personas). y lo hacen con una gran facilidad, gracias al trabajo interno que primero realizaron en ellos. Ahora sí, están trabajando en los demás.
¿Reamente has trabajado en cada uno de los puntos aquí expuestos para ganarte el permiso de las personas? ¿La gente desea estar contigo? Valdrá la pena que replantees tu vida en base a cada uno de estos puntos, si en verdad deseas que los demás te sigan ¿Eres líder por influencia o por posición?
Fuente: liderazgo

jueves, 4 de julio de 2013

Las herramientas más importantes del Líder de Grupo Pequeño

La eficiencia de un grupo, un equipo o una organización dependen mayormente del estilo de liderazgo con que se lo conduce.  En años de experiencia de conducir diversos grupos de personas de la IASD he podido percibir que existen por lo menos 6 conductas básicas del líder que facilitan la cooperación de los miembros del GP.

Es de suma importancia que comprendas que la práctica continua  de estos factores favorecerá el desarrollo y la sostenibilidad de los GP, así como la cooperación de cada uno de sus integrantes.

1.           Comunión diaria con el Espíritu Santo. Liderar un GP de la IASD no es una tarea únicamente humana, porque se trata de dirigir un equipo de naturaleza espiritual, cuyos componentes requieren de prácticas cuyos factores son de carácter espiritual. En ese sentido, el LGP depende mayormente de la dirección, sabiduría y fuerza que le pueda otorgar el Espíritu Santo. La práctica de la comunión mediante la oración y el estudio de la Biblia se hacen vitrales en este caso.
2.           La buena comunicación. Trata de compartir toda la información necesaria para que cada uno de los integrantes del GP conozca su responsabilidad y su participación en el GP. Trata de ser lo más claro, sencillo y directo en tus comunicaciones e instrucciones, no des por sentado que los miembros te han entendido, además recuerda que si no repites la instrucción ellos no te entenderán o lo olvidaran con facilidad.
La falta de comunicación detiene el desarrollo y el buen desempeño de tu GP, además ellos tendrán temor de participar por miedo a equivocarse. Muchos errores que se cometen en los programas de los GP generalmente son por no contar con la información necesaria. Además cuando los miembros del GP están bien informados se puede asignar responsabilidades para que el líder no se sobrecargue de tareas que los miembros pueden desempeñar. Esto finalmente redundará en el desarrollo personal de los miembros y su proyección como líder.
3.            La adaptación, tolerancia y respeto. Como líder debes recordar que los miembros del GP así como la iglesia en general está conformado por gentes de todas las razas tribus lenguas y pueblos, o “por todas las sangres” como diría algún escritor.
En tal sentido, es preciso que el LGP tenga la capacidad de adaptarse y tener la tolerancia y comprensión necesarias frente a las opiniones, creencias, comportamientos, practicas que son diferentes e incluso contrarios a su estilo de vida cristiana. De lo contrario las visitas y miembros nuevos no se adaptarán ni se unirán la GP, su nivel de participación será nulo por el temor normal a ser incomprendido.
Comprender o tolerar a una persona no significa que aceptemos sus creencias o practicas erradas, ni que contemporicemos con sus prácticas contrarias a los principios cristianos, no se trata de hacer concesiones en nuestros principios mediante un pluralismo filosófico extremo.
Se trata de ser multiculturales, de tener la capacidad de “vivir en el mundo, con los del mundo, pero sin ser del mundo”.  Se trata de aceptar a las personas como Jesús las aceptó. Una persona que se siente comprendida, tolerada y aceptada, esta lista para empezar su proceso de conversión en un nuevo discípulo para Cristo.
4.           Maneja bien los conflictos interpersonales del GP. En un GP como en cualquier grupo humano hay gente con deseos de figuración, de reconocimiento y de poder. Otros tienen actitudes sectarias de reduccionismo, primitivismo y autarquismo que causan problemas en el relacionamiento interpersonal de los miembros y algunos con el LGP mismo.
Si el líder no maneja estos conflictos a tiempo mediante mucha oración por los miembros y la visitación para sanar estos problemas, dichas actitudes terminarán destruyendo la armonía del GP y la subsistencia de este.
En algunos casos dichos conflictos no se podrán solucionar al 100%, pero al menos si se las trata desde el principio, antes que se agraven,  no afectarán la armonía del GP en general.
5. El buen enfoque a resultados. La eficiencia de un líder se mide por  los resultados que logra según las metas o blancos propuestos con anticipación. En otras palabras, los resultados son los que determinar la calidad de su liderazgo. Si los integrantes de un GP no saben cuáles son los objetivos y las metas que persiguen al formar parte del estilo de vida en GP, estos no tendrán sentido de identidad ni pertenecía, por lo tanto se sentirán motivados para asistir ni cooperar en el GP.
Cuando tratas de evaluar los resultados de tu labor como LGP y el nivel de desarrollo o participación misionera de tus miembros, trata de distinguir entre la identidad y el papel. Juzgar la identidad de una persona es muy subjetivo y se presta a muchas equivocaciones, pero el papel del líder y de cada miembro del GP puede ser evaluado de acurdo con los blancos o metas alcanzadas y previamente fijadas.
Cuando se trata de juzgar la eficiencia del líder o los miembros haciendo comentarios sobre su identidad personal (cultura, modo de vestirse, modos de hablar etc. ) se comete un error que puede causar malestar y resentimientos que desaniman a los miembros para su asistencia y participación misionera.  Peor aún afectará a largo plazo el ambiente de relacionamiento del GP.
El líder debe enfocarse en su labor de facilitar la interrelación, el desarrollo y la participación de cada miembro del GP hasta la formación de nuevos líderes y la multiplicación consiguiente de los GP. Es por esa labor que será evaluado.
6. El dar reconocimiento a tiempo. Cuando un líder desea tener integrantes de GP consagrados, reavivados, motivados, y productivos en la obra misionera, tiene que reconocerlos y felicitarlos de continuo.
El reconocimiento, individual y de equipo, es una de las herramientas más  importantes que el LGP debe usar. No se trata de adularlos, ni forzar reconocimientos formales y fríos, sino de dar un reconocimiento cabal, sincero y  oportuno (Justo después de una acción o labor de buen desempeño).
Este quizá es uno de los hábitos que caracterizan mejor a los buenos LGP, pues va a mantener el balde de las emociones y sentimientos positivos de sus miembros siempre lleno. Jamás digas, pro porque debo felicitarlos, ese es su deber como cristianos,  pues sobre todo en el trabajo mediante voluntarios esta costumbre es de vital importancia.


Te animo a usar continuamente estas seis herramientas y por la gracia de Dios conviértete en el líder que haga realidad el sueño de Dios para tu vida.

Dr. Rubén Jaimes Zubieta
UNIVERSIDAD PERUANA UNIÓN

martes, 2 de julio de 2013

Un líder con una vida balanceada, multiplica más su Grupo Pequeño

Una investigación realizada por Joel Comiskey, en ocho grandes iglesias de GP, entrevistando a 700 líderes a los que se le pregunto: ¿Cuáles son las razones para que un líder tenga éxito en multiplicar sus GP? La encuesta fue un cuestionario de 29 preguntas que exploraban áreas como el entrenamiento para ser líder, la posición social, la vida devocional, educación, preparación del material, edad, dones espirituales y género sexual. Los resultados de su investigación son contundentes, aquí se las resumimos libremente añadiéndoles algunos comentarios.


Vida devocional.

        La vida de un líder saludable de GP comienza y termina con Dios. Un LGP es lo que es de rodillas ante Dios, esa es su dimensión ni más ni menos.
        Pero ¿Qué motivos impiden que un LGP le de  prioridad a sus vida y tiempo devocional? Ente otros estos son los principales estorbos.
       Indolencia o decidía.
       Actitud mental conformista de tibieza espiritual. 
       Demasiadas ocupaciones, “quien mucho abarca poco aprieta”.
       No priorizar los GP como estilo de vida.

        El bajo nivel de comunión con Dios, religiosidad superficial y poco tiempo dedicado a la comunión con Dios, no favorecen el desarrollo ni la multiplicación de los GP.

Vida familiar.

        La familia del LGP es su prioridad de atención espiritual. “si no pastorea primero su familia ¿cómo pastoreará el GP?
        La familia debe estar comprometida con el ministerio de liderar los GP.
        Cuando la familia está unida, haya apoyo y consejo mutuo para la madurez del LGP.

Desarrollo de nuevos líderes.

        George Whitefield y John Wesley desarrollaron su ministerio pastoral al mismo tiempo,  Whitefield solo predico, y finalmente las iglesias fruto de sus ministerio desaparecieron, pero Wesley lideró y formo nuevos líderes, las iglesias de sus ministerio perduran con el tiempo. Tal es la importancia de formar nuevos líderes para la multiplicación de los GP.
        La tiranía de lo urgente, posterga la formación de líderes y la multiplicación de los GP.
        Es de la más alta prioridad dedicar tiempo al entrenamiento de nuevos líderes de GP.
        El éxito de los GP se puede medir por la cantidad y calidad de sus nuevos líderes.
 
Invitar e integrar nuevas personas al GP.

        La manera de añadir futuros líderes a su grupo es invitando nuevas personas a su grupo.
        Cuantas más personas invite, más posibilidades tendrá ganar nuevos miembros del GP
        El líder debe dar ejemplo, debe ser el primero en llevar invitados a las reuniones del GP.
        No descuide la atención de los nuevos amigos que fueron invitados, no deje los estudios bíblicos a la mitad, después será más difícil retomar el interés de ellos por asistir al GP.
Pastorear y visitar a los miembros.

        Tenga un plan establecido de visitación con direcciones, teléfonos, y horario de visitación de cada uno de los miembros del GP. Ore con esa lista en mano, será su “mapa de guerra” espiritual.
        Cuando alguien asistió por primera vez, planee una vista de inmediato, así se mantendrá el calor de relacionamiento y la amistad que son vitales en un GP. 

Evangelizar y discipular por amistad, naturalmente.

        A la gente no le interesa tanto lo que sabemos o creemos, a ellos les interesa el valor que usted le da a ellos, cuanto los aprecia, estima y está dispuesto a servirlos.
        Prepare y mantenga un ambiente o atmósfera de cordialidad de  amistad en el GP.
        Que todos se sientan animados y cómodos para expresar sus opiniones.
        Que todo fluya naturalmente, no fuerce nada.

Lección de la parábola de los dos edificadores (sobre la roca o sobre la arena)
        El que edificó sobre la arena solo se dedica a oír, pero el que edificó sobre la roca es el que hace y paga el precio trabajando para que el GP pueda edificarse y perdurar con el tiempo.
        Las ideas compartidas aquí podrán funcionar para usted si está dispuesto a pagar el precio.
        Siguiendo esos principios cualquier líder puede dirigir su GP hacia el crecimiento y la multiplicación.


viernes, 21 de junio de 2013

El valor supremo del relacionamiento en Grupos Pequeños

La vida es relacionamiento, el resto son detalles, afirma Smalley (2004), en efecto esta es una verdad innegable, pues para la vida del ser humano integralmente lo que realmente importa son sus relacionamientos. Todo lo que hacemos como seres humanos tiene que ver con nuestros relacionamientos, fuimos hecho para relacionarnos y para relacionar  a los seres humanos pacificándolos y reconciliándolos consigo mismos, con su prójimo pero sobre todo con Dios mismo. En tal sentido, una de las bienaventuranzas dadas por Jesús dice: “Bienaventurado los pacificadores, porque ellos serán llamados hijos de Dios”.


Con tal objetivo en mente es preciso conocer y adquirir las habilidades necesarias para ejercer un buen relacionamiento. Entrenarse para estar bien relacionado (feliz) independientemente de lo que los otros hagan. ¿Cómo?

No olvidemos que la crisis del relacionamiento es evidente en nuestro mundo, algunos creen que ya no existen amigos de verdad, las buenas relaciones entre las personas están empeorando, en la familia, la iglesia, el trabajo, los colegios, jóvenes enamorados rompen sus relaciones y su soledad los lleva la suicidio, la violencia parece ganar el sitio que antes ocupaban los buenos relacionamientos.

La esencia o la semilla del relacionamiento.

  1. Hay que leer el manual del fabricante que nos creó y ver la parte que define nuestra naturaleza relacional.
·       Hay que entender nuestro ADN relacional.
·       Tenemos una ansiedad, un deseo vital por relacionarnos.
·       Todo ser humano mientras vive anhela un buen relacionamiento.
·       Mientras Adán vivía solo, sin Eva “no estaba bien”. Dios mismo lo dijo: “No es bueno que el hombre este solo”.
·       La soledad no es una buena situación para nadie.
·       El hombre necesita una relación emocional y espiritual profunda, interior e integral.
·       Definir a un hombre feliz es decir que es un hombre bien relacionado.
·       Pero recordemos que el pecado, el miedo, la vergüenza, la acusación mutua,  acabaron con  su relacionamiento feliz con Dios y entre ellos mismos como pareja (Adán y Eva)
·       Pero esa tragedia, esa ruptura de buen relacionamiento se ha prolongado y multiplicado sus efectos que ahora se pueden ver en una sociedad dividida, una familia en crisis y con seres solitarios que no se aceptan ni a ellos mismo.
·       Eso significa que nacemos con una herencia genética de relacionamientos dañados.

  1. Hay que definir los elementos claves del buen relacionamiento.
·       Sea lo que sea, necesito relacionarme. He sido creado para relacionarme.
·       Hay tres niveles de relacionamiento: Consigo mismo, con su prójimo y con Dios.
·       Si una de las tres dimensiones de relacionamiento están mal llevadas se produce un desequilibrio en la vida del ser humano.
·       Esta es una antigua verdad que el hombre no ha querido reconocer para no hacerse responsable por sus consecuencias.
·        




  1. Establecer un plan de relacionamiento de calidad.

Si logramos tener miembros, dirigentes, líderes de GP y pastores bien relacionados  bien relacionados, con dirigente y  líderes de GP bien relacionados tendremos un potencial increíble para ganar y desarrollar nuevos discípulos para Cristo.
Primero:
·       Ocúpese de su relacionamiento saludable consigo mismo, ámese a sí mismo, repase como esta su autoestima. No es pecado ocuparse de sí mismo, de su salud integral (física, mental, espiritual).
·       Es una actitud equivocada despreciarse a uno mismo, pensando que así hacemos morir el  “Yo” pecaminoso o viejo hombre. El otro extremo es el narcisismo amarse a uno mismo por sobre Dios nuestro creador.
·       Ámese a sí mismo, arregle su relación consigo mismo, para vencer su viejo hombre pecaminoso. Es hora de tener una mejor relación consigo mismo, será el comienzo de su realización y plena felicidad.
Segundo:
·       Trabaje en la mejora de sus relacionamientos con los otros seres humanos.
·       Los buenos relacionamientos son respetuosos, fuertes, satisfactorios y productivos.
·       Si una relación esta dañada tome la iniciativa para repararlo, aun si no se restablece como quisiera tendrá la satisfacción personal de haberlo intentado.
·       Lo importante no es lo que digan de usted sea bien o sea mal, lo importante es su reacción responsable ante ese hecho.
Tercero:
·       Reconozca que fue hecho para relacionarse con Dios ineludiblemente. Sea que crea o no en el, que lo ame o que le resulte indiferente usted tiene una relación con Dios.
·       Un hermano le decía a su vecino ateo: “yo tengo una relación de amor con Dios, porque creo en el, usted tiene una mala relación con Dios porque no cree en él, porque ha decidido ignorar su amor por usted, pero de todos modos ese en su tipo de relación con Dios”.
·       Es una realidad probada que estamos relacionados con Dios. Por eso la COMUNION DIARIA CON DIOS, es el primer trabajo del líder y discípulo de Cristo.
·       Ten una comunión amorosa con Jesús, el necesita que lo ames, dile que lo amas y vive felizmente relacionado con El.

No olvides que una relación saludable con Dios, le da sentido, equilibrio y balance a tu vida plena. Te sentirás feliz contigo mismo, con los otros y con Dios.


lunes, 25 de febrero de 2013

10 Estilos de Liderazgo

 
A continuación un artículo interesantísimo. Aunque en este blog se ha mencionado alguna vez que solo existen dos tipos de liderazgo, el natural y el espiritual en esta ocasión presentamos 10 tipos de liderazgo que sería de gran importancia tomarlas en cuenta las cuales, en mi humilde opinión, pertenecerían al liderazgo natural.
 
Estos son algunos de los estilos de liderazgo más populares no sólo en la teoría del liderazgo sino también en la práctica en las empresas de hoy.

Por: David Munoz


1. Liderazgo autocrático
El Liderazgo autocrático es una forma extrema de liderazgo transaccional, donde los líderes tiene el poder absoluto sobre sus trabajadores o equipos. Los miembros del staff tienen una pequeña oportunidad de dar sugerencias, incluso si estas son para el bien del equipo o de la organización. Muchas personas se sienten resentidas al ser tratadas de esta manera. A menudo el liderazgo autocrático tiene altos niveles de absentismo y rotación del personal.
Para algunas tareas y trabajos sin calificación el estilo puede ser efectivo, porque las ventajas del control superan las desventajas.

2. Liderazgo burocrático
Los líderes burocráticos hacen todo según “el libro”. Siguen las reglas rigurosamente y se aseguran que todo lo que hagan sus seguidores sea preciso. Es un estilo de liderazgo muy apropiado para trabajar cuando existen serios riesgos de seguridad (como trabajar con maquinaria, sustancias tóxicas, o peso peligroso) o cuando largas sumas de dinero están en juego.

3. Liderazgo carismático
Un estilo carismático de liderazgo es similar al liderazgo transformacional, porque estos líderes inspiran muchísimo entusiasmo en sus equipos y sus muy energéticos al conducir a los demás. de todas formas los líderes carismáticos tienden a creer más en si  mismos que en sus equipos y esto genera problemas, y un proyecto o la organización entera podrían colapsar el día que el líder abandone la empresa. En los ojos de los seguidores, el éxito está ligado a la presencia del líder carismático.

4. Liderazgo participativo o democrático
A pesar que es el líder democrático el que toma la última decisión, ellos invitan a otros miembros del equipo a contribuir con el  proceso de toma de decisiones. Esto no solo aumenta la satisfacción por el trabajo sino que ayuda a desarrollar habilidades. Los miembros de equipo sienten en control de su propio destino así que están motivados a trabajar duro, más que por una recompensa económica.
Ya que la participación democrática toma tiempo, este abordaje puede durar mucho tiempo pero a menudo se logra un buen resultado. Este estilo de liderazgo puede adoptarse cuando es esencial el trabajo en equipo y cuando la calidad es más importante que la velocidad o la productividad.

5. Liderazgo Laissez-faire
Esta expresión francesa significa “déjalo ser” y es utilizada para describir líderes que dejan a sus miembros de equipo trabajar por su  cuenta. Puede ser efectivo si los líderes monitorean lo que se está logrando y lo comunican al equipo regularmente. A menudo el liderazgo  laissez-faire es efectivo cuando los individuos tienen mucha experiencia e iniciativa propia. Desafortunadamente, este tipo de liderazgo puede darse solo cuando los mandos no ejercen suficiente control.

6. Liderazgo orientado a las personas o liderazgo orientado a las relaciones
Es el opuesto al liderazgo orientado a la tarea. Con el liderazgo orientado a las personas, los líderes están completamente orientados en organizar,  hacer de soporte y desarrollar sus equipos. Es un estilo participativo, y tiende a empoderar al equipo y a fomentar la colaboración creativa. En la práctica la mayoría de los líderes utilizan tanto el liderazgo orientado a la tarea y el liderazgo orientado a las personas.

7. Liderazgo natural
Este término describe al líder que no está reconocido formalmente como tal. Cuando alguien en cualquier nivel de una organización lidera simplemente por satisfacer las necesidades de un equipo, se describe como líder natural. Algunos lo llaman liderazgo servil.
De muchas maneras este tipo de liderazgo es una forma democrática de liderazgo porque todo el equipo participa del proceso de toma de decisiones. Quienes apoyan el modelo de liderazgo natural dicen que es una buena forma de trabajo en un mundo donde los valores son cada vez más importantes. Otros creen que en situaciones de mucha competencia, los líderes naturales pueden perder peso por otros líderes que utilizan otros estilos de liderazgo.

8. Liderazgo orientado a la tarea
Los líderes altamente orientados a la tarea, se focalizan solo en que el trabajo se haya cumplido y pueden ser un poco autocráticos. Estos líderes son muy buenos para definir el trabajo y los roles necesarios, ordenar estructuras, planificar, organizar y controlar. Pero  no tienden a pensar mucho en el bienestar de sus equipos, así que tienen problemas para motivar y retener a sus colaboradores.

9. Liderazgo transaccional
Este estilo de liderazgo nace con la idea de que los miembros de equipo acuerdan obedecer completamente a su líder cuando aceptan el trabajo.
La transacción es el pago a cambio del esfuerzo y la aceptación hacia las tareas que les da su líder. El líder tiene derecho a castigar a quien considere que su trabajo no está como él desea.
El liderazgo transaccional es un tipo de management, no un verdadero estilo de liderazgo, porque el foco es hacia la ejecución de tareas de corto plazo.

10. Liderazgo transformacional
Los líderes transformacionales son considerados los verdaderos líderes por la mayoría de los teóricos del liderazgo. Inspiran a sus equipos en forma permanente, y le transmiten su entusiasmo al equipo. A su vez estos líderes necesitan sentirse apoyados solo por ciertos empleados.
Es un ida y vuelta emocional. Es por ello que muchas organizaciones tienen que funcionar tanto con el liderazgo transformacional como con el liderazgo transaccional.
Los líderes transaccionales (o managers) se aseguran de que la rutina se lleve adelante en forma apropiada, mientras que el transformacional busca nuevas iniciativas y  agregar valor.


Fuente: Extasysh
 
 

viernes, 22 de febrero de 2013

Líderes que desalientan a sus empleados, ¿cómo lidiar con ellos?

 
Un liderazgo efectivo proviene del entendimiento de lo que realmente significa ser un líder, no solo del cargo que se ocupe. Identifica al jefe o líder y actúa.

Ser jefe no significa ser líder, de hecho, existe una gran diferencia en las funciones que pueden tener  ambos, aunque a menudo se traslapan; sin embargo, cabe destacar que  gestionar es una cosa y liderar es otra, aunque la  diferencia  no es ampliamente conocida y genera muchos problemas en las organizaciones debido a un concepto de  liderazgo  mal entendido y ejercido.

Por Eduardo Lan


Según John Kotter, profesor de liderazgo de la escuela de negocios de Harvard, la confusión radica en tres errores muy comunes:

1. Las personas de una empresa utilizan los términos “jefe” y “líder” de manera intercambiable, lo cual  da  muestra  del poco entendimiento entre estos dos, ya que sus funciones y el rol clave que cada uno juega en las organizaciones es distinto.

2. Las personas utilizan el término de “líder” para referirse a quienes están en la cima de una jerarquía organizacional y esto es un error, ya que no todos los jefes son líderes y no todos los líderes son jefes.

3. Las personas a menudo piensan en el liderazgo en términos de características de personalidad, generalmente asociadas con ser carismático, y debido a que la mayoría de nosotros no nos consideramos particularmente carismáticos, esto nos lleva a la conclusión de que pocos de nosotros podemos proveer liderazgo.

Así, es importante entender claramente qué hace un jefe y qué hace un líder, para asegurar que su desempeño sea ideal.

Ser jefe a menudo involucra administrar una serie de procesos bien estudiados y establecidos, tales como planeación, presupuestación, diseño e implementación de funciones laborales, medición de desempeño, entre otras cosas. Ser líder, en cambio, involucra co-crear un nuevo y poderoso futuro para la organización, enrolar a las personas en ese futuro y facultarlas para que se pongan en acción y obtengan resultados.

Entendida esta diferencia, es claro entonces que existen muchos jefes que no son líderes o que su liderazgo está mal ejercido y desalienta a los empleados.  Por ello, a  continuación te sugerimos cinco acciones que puedes tomar para lidiar con jefes desalentadores y generar un liderazgo efectivo en tu organización:

1. Entiende claramente la diferencia entre ser jefe y ser líder, gestionar funciones, procesos y recursos no es lo mismo que liderar personas, equipos y organizaciones. Tener clara esta diferencia en toda la organización y trabajar en la creación y consolidación de jefes y líderes efectivos generará grandes beneficios.

2. Establece las funciones, competencias y habilidades de cada rol y asegúrate de que cada quien sepa hacer su parte (o ambas partes). Aquí es importante delimitar claramente que la gestión gestione y el liderazgo lidere. Así,  asegurar que cada perfil asuma el rol correcto ya que un buen jefe no necesariamente hace un buen líder y viceversa, aunque hay excepciones.

3. No toleres ineficiencias en la gestión o el  liderazgo y corrígelas de inmediato, pero respetuosamente. Cada vez que toleramos un comportamiento contrario a lo deseado estamos en esencia comunicando que es aceptable. Es esencial que todo el tiempo estemos encaminando a los empleados, jefes y a la organización en general hacia una organización de gestión y liderazgo efectivos.

4. Desarrolla una cultura de liderazgo al interior de tu organización. Existe una oferta abundante de buenos jefes  y una escasa oferta de buenos líderes en el mercado. Por eso, es esencial trabajar arduamente para entender qué es liderazgo, cuáles son las competencias o comportamientos del líder efectivo y propagar esa cultura en toda la organización. Algunas de las empresas más importantes del mundo, como lo son General Electric, Hewlett Packard, y Johnson & Johnson, mantienen un flujo constante de líderes en su organización mediante un desarrollo intencional y bien estructurado.   

5. Faculta a tus actuales y futuros jefes y líderes con coaching de alto desempeño para ejecutivos y coaching de liderazgo. Las personas no suelen tener un mal desempeño por gusto, sino porque no ven otras opciones, alternativas o maneras de ser. El coaching los puede apoyar a encontrar esas otras opciones, alternativas o maneras de ser que los harán un mejor jefe y/o líder.

Los jefes, gerentes, coordinadores, supervisores, etc., generalmente no tienen la intención de desmotivar a los empleados mediante un liderazgo inefectivo. Si lo hacen, probablemente es por un desconocimiento de lo que significa ser líder y de cómo serlo. Sigue estas cinco prácticas al interior de tu organización para ayudarlos a entender la diferencia y generar un liderazgo efectivo.

 Fuente: Liderazgo

miércoles, 16 de febrero de 2011

11 Leadership Questions You Should Be Asking


Una interesante reflexión sobre preguntas que todo líder debe considerar al realizar la obra que Dios le encomendó. Lógicamente como siempre recomendamos, es para analizar. Para los que no leen inglés pueden utilizar nuestro traductor. A continuación el artículo tal como sigue:

A friend in ministry recently asked me what questions church leaders should be asking. I thought about the types of questions I try to help answer when I’m working with them in the church consulting or coaching relationships. Here are the first questions and some bonus thoughts that came to mind:

  1. When was the last time I heard from God? Am I doing what he called me to do? This is the “Acts 6″ question. Acts 6 is a great reminder that it’s possible to be doing the ministry of God without doing the ministry God has called us to do.
  2. What should our church be known for in this community? For a moment, ignore anyone who attends your church. What does the rest of the community know about your church? That’s a better reflection of whether or not you’re really accomplishing your vision.
  3. Are we really focusing our time, money, leadership, prayer behind the things that will produce life change and community impact? If not, there’s a good chance that “fairness” is driving these decisions. Fairness never produces revolution.
  4. Is our church growing both spiritually and in numbers? Churches that are stuck and not bearing fruit hate this question. As I’ve shared before, I don’t believe healthy churches are necessarily big churches, but healthy churches are growing churches.
  5. Is there a clear path to help people take steps in their faith with the ultimate goal of them becoming fully-devoted followers of Christ? Having a vibrant Sunday worship experience is only one component of that. I’m amazed at how many churches haven’t really established a discipleship strategy beyond Sunday morning.
  6. Have you taken the time to identify what a fully-devoted follower of Christ looks like? Most churches haven’t done this, so they end up just “doing church” without any intentionality of purpose or process.
  7. Are you empowering the people of God to do God’s work? This is the “Ephesians 4:12-13″ question. Declining churches pay people to do all the ministry. Growing churches challenge people to use their gifts.
  8. Are you developing leaders? This includes both spiritual discipleship and leadership mentoring, and I think it’s what’s going to distinguish the churches that last longer than one generation.
  9. Is my community any different because of my ministry? We may need a whole new set of measures to confirm whether or not our churches are really making an impact.
  10. Do believers see their ministry happening only at the church or have they become missionaries to their families, their neighborhoods, their workplaces, their schools, etc.? Honestly, I’m really tired of Christians thinking God saved them to go church on Sunday and then eventually experience Heaven. Our purpose is much bigger than that.
  11. Do I have the right leaders around me to accomplish the vision? Read Exodus 18:18-23. This isn’t some new business leadership principle. This is biblical advice that’s been around for thousands of years and still applies today.

Those are the first questions that popped to my mind. What are the questions you are asking as a leader in the church?

Tony Morgan
Tony Morgan is the Pastor of Ministries at West Ridge Church near Atlanta. He’s also a strategist, coach, writer, speaker and consultant who equips leaders and churches to impact their communities for Christ. More important, he has a passion for the people. He’s all about helping people meet Jesus and take steps in their faith. With Tim Stevens, Tony has co-authored Simply Strategic Stuff, Simply Strategic Volunteers and Simply Strategic Growth—each of which offers valuable, practical solutions for different aspects of church ministry. His newest book, Killing Cockroaches (B&H Publishing), was released in 2009.

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