Mostrando entradas con la etiqueta El líder y el autoestima. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta El líder y el autoestima. Mostrar todas las entradas

viernes, 22 de febrero de 2013

Líderes que desalientan a sus empleados, ¿cómo lidiar con ellos?

 
Un liderazgo efectivo proviene del entendimiento de lo que realmente significa ser un líder, no solo del cargo que se ocupe. Identifica al jefe o líder y actúa.

Ser jefe no significa ser líder, de hecho, existe una gran diferencia en las funciones que pueden tener  ambos, aunque a menudo se traslapan; sin embargo, cabe destacar que  gestionar es una cosa y liderar es otra, aunque la  diferencia  no es ampliamente conocida y genera muchos problemas en las organizaciones debido a un concepto de  liderazgo  mal entendido y ejercido.

Por Eduardo Lan


Según John Kotter, profesor de liderazgo de la escuela de negocios de Harvard, la confusión radica en tres errores muy comunes:

1. Las personas de una empresa utilizan los términos “jefe” y “líder” de manera intercambiable, lo cual  da  muestra  del poco entendimiento entre estos dos, ya que sus funciones y el rol clave que cada uno juega en las organizaciones es distinto.

2. Las personas utilizan el término de “líder” para referirse a quienes están en la cima de una jerarquía organizacional y esto es un error, ya que no todos los jefes son líderes y no todos los líderes son jefes.

3. Las personas a menudo piensan en el liderazgo en términos de características de personalidad, generalmente asociadas con ser carismático, y debido a que la mayoría de nosotros no nos consideramos particularmente carismáticos, esto nos lleva a la conclusión de que pocos de nosotros podemos proveer liderazgo.

Así, es importante entender claramente qué hace un jefe y qué hace un líder, para asegurar que su desempeño sea ideal.

Ser jefe a menudo involucra administrar una serie de procesos bien estudiados y establecidos, tales como planeación, presupuestación, diseño e implementación de funciones laborales, medición de desempeño, entre otras cosas. Ser líder, en cambio, involucra co-crear un nuevo y poderoso futuro para la organización, enrolar a las personas en ese futuro y facultarlas para que se pongan en acción y obtengan resultados.

Entendida esta diferencia, es claro entonces que existen muchos jefes que no son líderes o que su liderazgo está mal ejercido y desalienta a los empleados.  Por ello, a  continuación te sugerimos cinco acciones que puedes tomar para lidiar con jefes desalentadores y generar un liderazgo efectivo en tu organización:

1. Entiende claramente la diferencia entre ser jefe y ser líder, gestionar funciones, procesos y recursos no es lo mismo que liderar personas, equipos y organizaciones. Tener clara esta diferencia en toda la organización y trabajar en la creación y consolidación de jefes y líderes efectivos generará grandes beneficios.

2. Establece las funciones, competencias y habilidades de cada rol y asegúrate de que cada quien sepa hacer su parte (o ambas partes). Aquí es importante delimitar claramente que la gestión gestione y el liderazgo lidere. Así,  asegurar que cada perfil asuma el rol correcto ya que un buen jefe no necesariamente hace un buen líder y viceversa, aunque hay excepciones.

3. No toleres ineficiencias en la gestión o el  liderazgo y corrígelas de inmediato, pero respetuosamente. Cada vez que toleramos un comportamiento contrario a lo deseado estamos en esencia comunicando que es aceptable. Es esencial que todo el tiempo estemos encaminando a los empleados, jefes y a la organización en general hacia una organización de gestión y liderazgo efectivos.

4. Desarrolla una cultura de liderazgo al interior de tu organización. Existe una oferta abundante de buenos jefes  y una escasa oferta de buenos líderes en el mercado. Por eso, es esencial trabajar arduamente para entender qué es liderazgo, cuáles son las competencias o comportamientos del líder efectivo y propagar esa cultura en toda la organización. Algunas de las empresas más importantes del mundo, como lo son General Electric, Hewlett Packard, y Johnson & Johnson, mantienen un flujo constante de líderes en su organización mediante un desarrollo intencional y bien estructurado.   

5. Faculta a tus actuales y futuros jefes y líderes con coaching de alto desempeño para ejecutivos y coaching de liderazgo. Las personas no suelen tener un mal desempeño por gusto, sino porque no ven otras opciones, alternativas o maneras de ser. El coaching los puede apoyar a encontrar esas otras opciones, alternativas o maneras de ser que los harán un mejor jefe y/o líder.

Los jefes, gerentes, coordinadores, supervisores, etc., generalmente no tienen la intención de desmotivar a los empleados mediante un liderazgo inefectivo. Si lo hacen, probablemente es por un desconocimiento de lo que significa ser líder y de cómo serlo. Sigue estas cinco prácticas al interior de tu organización para ayudarlos a entender la diferencia y generar un liderazgo efectivo.

 Fuente: Liderazgo

miércoles, 12 de agosto de 2009

Lo único que le diferencia a una persona de otra

¡Sí, se puede!...en Perú
Sin duda, la declaración anterior lleva a las mentes a recordar con gran alegría, las sonrisas que dibujaron un grupo de personas tan iguales a los otros equipos, pero tan diferentes a la vez. Al menos eso fue lo que demostraron. Hablar hoy de Cienciano del Cuzco, club de fútbol peruano, no es igual considerando lo que lograron el 2003 y 2004.
En la actualidad el club cuzqueño sigue en marcha, con más glorias, pero no vuelve a campeonar o lograr títulos similares a los que logró. ¿Por qué? Siguen siendo Cienciano del Cuzco, pero los jugadores no son los mismos, el entrenador no es el mismo, la motivación de los jugadores no es el mismo. Fredy Ternero, el que fuera el entrenador y guía de aquellas glorias, escribe con añoro “…me gusta pensar que he contribuido a darle al Perú una imagen ganadora en la cual reflejarse. Estoy convencido de que el día que perdamos la fe ya no seremos nada, porque vamos a quedarnos sin la ilusión, sin el deseo, sin la pasión para hacer las cosas. La fe es como el trampolín que nos impulsa a conseguir lo que queremos”.[1]

¡Sí, se puede!... en Israel
“¡Sí, se puede!”, es similar a lo que dos personajes tan iguales a sus compañeros, pero tan diferentes a la vez, dijeron, ante los testimonios negativos de otros diez que a simple vista no creían en Dios, ni en ellos mismos a tal punto de autodenominarse “insectos”.
La Biblia dice “Entonces Caleb hizo callar al pueblo delante de Moisés, y dijo: Subamos luego, y tomemos posesión de ella, porque mas podemos nosotros que ellos” (Nm. 13:30). Además, en el afán de persuadir a sus hermanos los valeroso jóvenes reiteran “No seáis rebeldes contra Jehová ni temáis al pueblo de esta tierra, pues vosotros los comeréis como pan” (Nm. 14:9). Los doce eran israelitas, eran varones, espías, y podríamos decir más similitudes. Pero no eran iguales.

Iguales…pero diferentes
¿Qué es lo que diferencia a una persona de otra? Algunos pueden decir: “su físico”, “condición social”, “su preparación intelectual”, etc. No obstante, aunque sean indicadores de diferencias, estas no se comparan a la mayor diferencia que las personas tienen, esto es la actitud. Tan simple como parezca, actitud.
Y la actitud tiene que ver con la autoestima. Y la autoestima indica, cómo me valoro y cuánto me valoro como persona. Esto es lo que le diferencia al uno del otro. Cómo enfrento las cosas, qué hago frente a tal o cual situación. Iguales pero diferentes.

AUTOESTIMA
Virginia Satir, en su definición de autoestima asevera “es la fuente de energía personal que nos permite enfrentar la vida desde una postura de dignidad, sinceridad, fortaleza, amor y realidad…”.[2]
Antolín Diestre brinda una definición práctica “Autoestima es el modo con que experimentamos nuestra propia forma de pensar respecto a nosotros mismos, o la manera con que nos consideramos, afecta decisivamente los diferentes aspectos de nuestra experiencia”. [3]
Entender qué es autoestima es sumamente importante, y es que tiene que ver con lo que se es. Lo que piensas de ti determinará lo que será de tu vida.

Claves para lograr tener una autoestima correcta
1. Acéptate tal como eres.
Es trágico que el ser humano no se acepte tal como es. No acepte su condición física, su imagen personal. Se mira al espejo y percibe que tiene muchos “defectos” y reniegue. Según una encuesta realizada en 1998 entre adolescentes por el New York Times y la cadena CBS, cuando se les preguntaba qué era lo que más querrían cambiar, la respuesta más frecuente tanto para las mujeres como para los hombres fue “mí apariencia física” o “mí cuerpo”.[4]
En Génesis 1 se presenta la maravillosa historia de la creación, que culmina con la creación del hombre en el día sexto.
El versículo 26 dice: Entonces dijo Dios: Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza…” la palabra “imagen” tiene aquí el sentido de “representante”, de modo que el hombre debía ser “el representante de Dios” sobre la tierra. “semejanza” implica el sentido de parecido moral, en que el hombre estaba en relación directa con Dios dándole de este modo la mayordomía de la creación. En tanto que ha causa de la caída el hombre ha perdido gran parte de la “semejanza” de Dios, sigue siendo el representante de Dios en la tierra. Sigue habiendo una dignidad inherente al hombre por su posición en la creación, incluso tras haber caído.

2. Apréciate y ámate.
Así como me acepto tal como soy, así también debo quererme. Muchas veces no estamos contentos con lo que somos, pensamos que todo el mundo es mejor. Debemos recordar que cada uno de nosotros somos importantes, somos diferentes y auténticos.
Como dice Virginia “cuando nos apreciamos y amamos, nuestra energía crece; cuando utilizamos esta energía de forma positiva y armoniosa para conservar un sistema que funcione sin problemas en nuestro interior, la energía crea un fundamento firme a partir del cual cuál yo puedo resolver de Manera creativa, realista y compasiva todo aquello que nos presente la vida”.[5]
Debemos de levantarnos cada mañana pensando que ese día va a ser un día grandioso que a pesar de los problemas que podamos tener somos capaces de superarlos. Si me acepto y quiero a mi mismo, entonces podré aceptar y amar a otros de la misma manera, recordando que no soy perfecto, pero que me quiero, valoro y acepto lo bueno que tengo.
En una oportunidad se le pregunto a Jesús “¿Cuál era el primer mandamiento de todos? El maestro respondió: “Oye, Israel: el Señor nuestro Dios, el Señor uno es. Y amaras al señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas”. Este es el principal mandamiento. El segundo es semejante: “Amarás a tu prójimo como a ti mismo”. No hay otro mandamiento mayor que este” (Mr. 2:29-31). Jesús nos mandó a amar al prójimo, como a nosotros mismos, lo cual significa que se nos concede una cantidad razonable de amor a nosotros mismos, por lo menos tanto como al prójimo. No podríamos amar a otro si no tuviéramos respeto a nosotros mismos.[6]

3. Ten metas claras en tu vida.
No solamente debo aceptarme y quererme como soy, sino también debo tener metas claras y precisas en todos los aspectos de mi vida, teniendo un plan de vida a corto, mediano y largo plazo. Si uno no tiene metas claras, no tiene algo porque vivir, vive los días dejando que la corriente lo lleve de un lugar para el otro.
Generalmente las personas van sin rumbo, como un barco a la deriva, los seres humanos tenemos que elaborar con anticipación el futuro que queremos tener, por tanto es menester preguntarse cómo se quiere vivir en los próximos 10 años, y generar diversas estrategias que permitan llegar a ese estilo de vida proyectada e idealizada para mi, esas metas deben ser realistas pero optimistas, es decir, debemos darnos cuenta cual es el sueño que buscamos pero también debemos saber si estamos dispuestos a luchar por ese sueño.
La importancia de planificar el futuro y de tenerlo siempre presente es vital “Lo que mantiene ante sus ojos le afectará. Usted producirá lo que ve de continuo en su mente. Si usted fomenta una imagen de derrota y fracaso, entonces Usted vivirá esta clase de vida. En cambio si usted desarrolla una imagen de victoria, éxito, salud, gozo, paz experimentará lo mismo”.[7]

4. Se competente.
Es otro gran paso para tener una buena autoestima. Frente a un mundo competitivo y cambiante la autoestima se presenta como una verdadero problema al estar asociada a la necesidad que todos experimentamos de sentirnos bien con nosotros mismos.
Ya nos aceptamos, nos queremos, tenemos metas claras y debemos ser competentes para que nuestros esfuerzos en salir adelante tengan buenos resultados. David Fischman declara citando a Branden “que la autoestima tiene dos ejes: la capacidad de sentirse competente y seguro, y la capacidad de valorarse y respetarse a sí mismo”.[8]
Hoy como nunca se hace necesario un trabajo hecho con dos características que siempre se quiere lograr: eficacia y efectividad cuando uno logra alcanzarlos, entonces el bienestar de nuestra vida y de nuestro entorno será agradable pues estamos aprendiendo a surcar las aguas de un agitado mar de competencia y cambios, que amerita el dominio de una serie de conocimientos y habilidades.

5. Ten fe, confianza en Dios.
Así como tenemos confianza en nosotros mismos, también debemos tener fe y confianza en alguien más poderoso que nosotros, nuestro creador, Dios.
Debemos recordar que Dios es un Dios perfecto, y aunque el pecado degeneró nuestra condición, Dios nos tiene como suma creación.
El apóstol pablo entendió esta realidad al afirmar que la vida plena se vive entendiendo una sublime realidad “Con Cristo estoy juntamente crucificado, y ya no vivo yo, mas vive Cristo en mí; y lo que ahora vivo en la carne, lo vivo en la fe del hijo de Dios, el cual me amo y se entrego a sí mismo por mí”. (Gál. 2:20).
Dios no sólo nos creó sino que nos sustenta y nos rescató para que seamos felices. Él es el primer interesado en nuestra felicidad. Su palabra es “lámpara” busquemos todas las mañanas su dirección. El salmista dice “Encomienda al Señor tu camino confía en Él. Y Él obrará” (Sal. 37:5).

Conclusión

Lo único que diferencia al uno del otro es tu forma de ver las cosas, tu actitud ante las situaciones diversas, a eso le llamamos autoestima. Tal vez, es ese el problema por el cual a muchos les cuesta salir de su condición, porque no han aprendido a verse como lo que son “hijos de Dios”.
Tener una adecuada autoestima es un proceso de cada día, es un proceso porque no es estática, porque día a día nos vemos enfrentados a realidades que hacen que nuestra vida cambie, duelos, pérdidas, abandonos, alegrías, logros, que hacen que los cimientos que creíamos sólidos se debiliten y debamos cuestionarnos de nuevo, es por eso que debemos estar evaluándonos permanentemente y viendo que aspectos de la vida puedo mejorar.
Finalmente, el mundo enseña “en ti está el poder”, “tú puedes lograrlo todo”, “tú eres un ganador”, etc. No está mal creer en uno mismo, el error más grande es creer que sólo lo puedes, y la verdad solo no puedes nada. Eres valioso ante los ojos de Dios, pero recuerda las palabras de Cristo “…separado mí nada puedes hacer” (Jn. 15:5).
Hoy puedes emprender una nueva historia en tu vida, puedes escribir una página en blanco, sabiendo o recordando que eres alguien especial. Muy igual a todos, pero diferente a la vez. Pero diferente porque Dios te hizo especial.

REFERENCIAS.
[1]Fredy Ternero, Sí, se puede. La conquista de un sueño (Lima: Woon, 2004), 264.
[2]Virginia Satir, Nuevas relaciones familiares en el núcleo familiar (México FC.: Pax, 2002), 42.
[3]Antolín Diestre, El Estrés, su diagnostico, causa y tratamiento (Barcelona: Clie, 2001), 553.
[4]Melinda Blau y Ron Taffel, Buenos Padres, mejores hijos (Bogotá, Colombia: Editorial Norma S.A., 1999), 223.
[5]Virginia Satir, Nuevas relaciones familiares en el núcleo familiar (México: Editorial Pax, 2002), 44.
[6]James Dobson, Enciclopedia de problemas familiares (Barcelona: Editorial Clie, 1982), 263.
[7]Joel Osteen, Su mejor vida ahora, siete pasos para vivir a su máximo potencial (Florida, USA: Casa Creación, 2004), 4.
[8]David Fischman, El camino del líder, historias ancestrales y vivencias personales (Lima: Ediciones el Comercio, 2000), 26.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...