La Semana Santa es una valiosa oportunidad para recordar el sacrificio de Cristo en favor de la humanidad. También es una ocasión propicia para mostrar al mundo el amor de Dios a través de la vida, muerte y resurrección de Jesús. Las marcas en el cuerpo de Cristo nos recuerdan que nuestro Salvador fue golpeado, humillado, “herido por nuestras rebeliones y molido por nuestros pecados” (Is 53:5). Sin embargo, gracias a esas marcas, tenemos la oportunidad de ser redimidos del pecado y convertidos en herederos de la vida eterna.
Los sermones son netamente evangelísticos para campañas de cosecha y están basados en hechos y milagros de Jesús en el evangelio de Juan.
Un fuerte abrazo y nuestras oraciones por ti, apreciado evangelista.
Pr. Heyssen Cordero Maraví
PRESIDENTE
Misión Central del Perú