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jueves, 5 de enero de 2017

LOS 5 DESEOS DE JESÚS

¿Te has preguntado alguna vez qué es lo que Jesús desea de ti? ¿Qué es lo que Jesús espera de ti? Acompáñanos a reflexionar en LOS 5 DESEOS DE JESÚS a la luz de Juan 17:15-24. Inicia un nuevo año conociendo lo que Jesús desea de sus discípulos!

¡Que Dios te bendiga!
Pr. Heyssen J. Cordero
Puedes verlo desde mi canal de YouTube -> https://youtu.be/h1LrzlekYz0
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lunes, 10 de agosto de 2015

¿Qué mensaje debes llevar…?


“¡Qué hermosos son sobre los montes los pies del que trae alegres nuevas, del que anuncia la paz, del que trae nuevas del bien, del que publica salvación, del que dice a Sión: ¡Tu Dios reina!” (Isaías 52:7)
Sin duda que este texto te resulta conocido. Pertenece a la categoría de los textos positivos que encontramos en la Escritura. Es un texto que alienta el corazón y lo llena de ánimo y de esperanza. Pero no se queda aquí, el texto va más lejos, invitándonos a ser de una determinada manera.
Lo más interesante de este texto es el momento en el que se da. El que lo escribe es el profeta Isaías. Éste vive la legislatura de cuatro reyes: Uzías, Jotam, Acab y Ezequías. Isaías tiene que vivir uno de los peores momentos de la historia de Israel: los problemas se multiplican, nada parece salir bien, todo parece desmoronarse…
Tres cosas a resaltar:
  1. El rey Acab cae en la más grande de las idolatrías que nos podamos imaginar. No se trata de un enfriamiento espiritual, ¡no! El rey va tan lejos que abandona al Dios de Israel para servir a los baales. Esto va a suponer grandes cambios en la administración de la liturgia. Por ejemplo, la nueva elección supone un cambio en el sacerdocio levítico por otro sacerdocio con otros rituales. Con Acab se inicia una nueva forma de sacrificios donde se incluirán además de animales, el sacrificio de niños pequeños.
  2. A Acab le sucede su hijo Ezequías. Este fue un rey distinto. Se le conoce como el rey reformador. Volvió a las sendas antiguas: restauró el sacerdocio levítico, así como las ceremonias tradicionales y el sacrificios de animales, quitando, como es de suponer, los sacrificios de niños. ¿Dónde está el problema? En que a pesar de la reforma hecha, todo parece seguir yendo mal. Nada parece cambiar.
  3. Los Asirios sitian Jerusalén. Los Asirios se caracterizaban por ser insensibles, cruentos y dados a aplicar muertes sanguinarias. Jerusalén respira todo esto como una amenaza que puede hacerse realidad. ¿Te das cuenta de la situación?
DIOS INTERVIENE
¿Cómo afectan todas estas cosas al pueblo de Dios? Mucho y además de una forma muy negativa. El pueblo expresa su desacuerdo a través de la protesta y de la crítica. El ánimo está por los suelos. Una gran mayoría viendo la imposibilidad de que las cosas cambien terminan pasando de todo. Y es en este preciso momento en el que Dios interviene. ¿De qué manera? Llama al profeta Isaías y le da un mensaje para su pueblo. ¿Qué mensaje es ese? El que has leído al principio. Ese es el mensaje que el pueblo debe oír y ese es el mensaje que debe dar.
Yo no he podido por menos que hacer una aplicación a nuestros días. Hoy vivimos momentos muy especiales. Pablo los calificó de tiempos peligrosos. Hoy los problemas se multiplican, las cosas no parecen salir como esperamos, a veces parece que todo se desmorona. Suceden cosas inesperadas, las noticias que nos llegan no siempre son buenas y a veces nos sobrecogen situaciones muy difíciles de enfrentar y más de sobrellevar. Y frente a nuestra realidad ¿qué hacer? ¿Optaremos por la queja, por la crítica, por el desánimo, por la decepción?
Si Dios nos tuviese que dar un mensaje hoy ¿qué mensaje nos daría? Personalmente pienso que el Señor nos daría el mismo mensaje que le dio al pueblo de Israel en tiempos de Isaías. Dios nos diría: Hijos, sed portadores de alegría. Hijos, allí donde veas tensión poned paz. Hijos, hablad de las cosas buenas y no de las malas. Hijos, hablad de salvación y no de condena porque yo, vuestro Dios, ¡reino!
Sin lugar a dudas los mensajes de Dios no siempre son fáciles de asimilar, ni de comprender y menos de llevar a la práctica. Pero los mensajes de Dios siempre son oportunos y siempre funcionan. ¿De qué manera? Fíjate en el siguiente mensaje:
“El da esfuerzo al cansado, y multiplica las fuerzas al que no tiene ningunas. Los muchachos se fatigan y se cansan, los jóvenes flaquean y caen pero los que esperan a Jehová tendrán nuevas fuerzas; levantarán alas como las águilas; correrán, y no se cansarán Caminarán y no se fatigarán.” (Isa. 40: 29-31)
El Señor también dio este mensaje al profeta Isaías para llevarlo a su pueblo. Si te fijas bien este mensaje es el complemento del anterior. Cuando uno sigue el consejo divino el resultado será justamente el que acabas de leer: es levantarse, es recuperar fuerzas, es revitalizar energías, es llenarse de ilusiones para continuar el camino.
Me gustaría que ésta fuese tu experiencia mientras vives momentos difíciles. Que Dios te bendiga. Amén.


jueves, 7 de noviembre de 2013

Para Liderar hay que Servir

El nuevo paradigma: Para Liderar hay que Servir: Este artículo está inspirado en el libro La Paradoja, de James C. Hunter. Este maravilloso libro introduce un concepto transformador: un nuevo paradigma y 10 características del liderazgo que definen este nuevo rol.


Por: Gabriela Turiano

Antes que nada, definamos paradigma. No se trata de otra cosa que un modelo, un mapa mental o un concepto bajo el cual las personas actuamos, creemos y obtenemos resultados. Este paradigma puede ayudarnos a evitar peligros en algunas circunstancias (por ejemplo, en el ejército trabajan con el paradigma de que “obedecer salva vidas”. Entonces un soldado que recién inicia su carrera se valdrá de esta creencia para comportarse bajo la autoridad de su superior y entonces no poner en riesgo su vida). Pero otros paradigmas pueden ser obsoletos y seguir aferrados a ellos pueden hacernos involucionar. El más conocido, el antiguo paradigma de que la tierra era plana y entonces muchos científicos veían acotado su conocimiento a ese modelo mental que era obsoleto.
Para que haya un nuevo paradigma… tiene que haber un viejo paradigma.
El antiguo paradigma, relata James Hunter en toda la extensión de su capítulo homónimo, es pensar alLiderazgo como una estructura jerárquica o piramidal. La organización se basa en sumar capa tras capa de mandos de poder y autoridad donde todos tienen un objetivo similar: cumplir con lo que indica el de la casilla superior y así agradar “al jefe”.

El nuevo paradigma. Completamente opuesto al anterior, el nuevo paradigma busca atender las necesidades legítimas del cliente a través de colaboradores, asociados, empleados (que son quienes están más cerca del cliente, de los servicios que se prestan y los productos que se fabrican). ¿Y quién entonces buscaría identificar y satisfacer las necesidades de los colaboradores y empleados para que éstos puedan concentrarse en hacer lo mismo con los clientes? Sus líderes.
Aquí la función del líder deja de verse como “el que manda”, “el que tiene poder o domina” sino que es el rol que se encarga de quitar los obstáculos, coordinar las actividades y asegurarse de que el ambiente y las condiciones son lo más propensas posibles para que cada colaborador haga su trabajo: servir al cliente.
Liderar: el arte de no darle al equipo lo que quiere sino lo que necesita

Hay que tener cuidado al decir que la función del líder se transforma en la de un servidor, porque se puede pensar que esto significa que el líder hará lo que el colaborador quiere. Un buen líder no es una marioneta ni un esclavo, sino un estratega. Lo que deberá hacer es identificar qué necesidades tiene su equipo de colaboradores, y trabajar en ellas. Esto implica por supuesto una enorme responsabilidad, pero sin duda también genera una suprema satisfacción. Cuando el liderazgo es una vocación, la recompensa está en los resultados del equipo.
Estas son 10 claves del Liderazgo en este nuevo paradigma de servicio:
  1. Digno de confianza: es honesto y proporciona seguridad al equipo. Tiene credibilidad basada en su palabra y en sus acciones.
  2. Ejemplar: el líder es un modelo de rol, inspira, es un ejemplo a seguir.
  3. Pendiente de los demás: de lo que necesitan (no de sus deseos o caprichos) para cumplir sus funciones y tareas y para servir al cliente.
  4. Comprometido: no es lo mismo involucrarse que comprometerse. Compromiso es jugarse por una idea, por un equipo, por un proyecto. No mirar el partido desde afuera.
  5. Atento: pendiente de lo que sucede. Las personas no estamos al 100% en todo momento ni somos buenas en todas las posiciones. Un líder atento detecta cuál es la pieza fundamental que aporta cada miembro del equipo y qué lo hace único.
  6. Exige responsabilidad a la gente: esto es importante, porque el ser excesivamente permisivo no ayuda a los colaboradores a cumplir con su trabajo y entonces pone en riesgo su estabilidad laboral. Exigir responsabilidad, en cambio, ayuda a la gente a dar más de sí y a desarrollar su potencial.
  7. Humilde: ser auténtico y sin pretensiones ni arrogancia. No es colgarse una máscara de falsa modestia, no se trata de ocultar las aspiraciones o los logros, sino darles el lugar que corresponde. Humildad es reconocer los aciertos pero también los fracasos y debilidades. Y sobre todo extraer de ellos un aprendizaje.
  8. Anima a la gente: los alienta a seguir adelante, a dar más, a superarse, a aprender y a responsabilizarse por sus resultados.
  9. Posee una actitud positiva: es entusiasta, contagia su actitud y construye un clima de desafíos como oportunidades de superar los obstáculos y las dificultades que se presentan.
  10. Aprecia a la gente: es uno más del equipo (con un rol diferente y una responsabilidad distinta, pero es un miembro más del mismo equipo) y demuestra preocupación y genuino afecto por sus compañeros.
Vía: Liderazgo

miércoles, 29 de mayo de 2013

¿Cómo identificar a un futuro líder? - Para analizar

Uno de los principios de iglesias que crecen y son saludables es la formación de nuevos líderes. Este asunto es bien enfatizado en la actualidad como discipulado transformador y tiene que ver con la tarea del líder en la formación de nuevos líderes o futuros líderes. En ese afán, publicamos a continuación un valioso artículo que sin duda presenta aspectos importantes a considerar. Sugerimos sin embargo, analizarlo y retener lo bueno. A continuación tal como está publicado en MINISTROS.ORG: 

¿Cómo identificar a un futuro líder?
Identificar correctamente a las personas con potencial en nuestro medio es uno de los desafíos que nos presenta el ministerio.
Los más destacados deportistas no suelen ser buenos directores técnicos, ni es común que los mejores músicos se conviertan en reconocidos directores de orquesta. Es vital que el pastor sepa diferenciar entre las personas con habilidad y aquellas con capacidad para ser líderes, pues no son equivalentes.
Quisiera compartir algunas características que me han servido para identificar a potenciales líderes.Trayectoria La mejor forma de saber cómo se desenvolverá un líder en el futuro es conocer su desempeño en el pasado, especialmente cuando no gozaba del reconocimiento oficial de la institución. Un líder no se convierte en tal simplemente porque le asignamos una tarea o responsabilidad.
El que es líder por naturaleza siempre lo es; no requiere de un título para ejercer su ministerio.VisiónAl líder con potencial se le iluminan los ojos cuando habla del futuro. Es alguien con la facultad de ver lo que aún no existe y de imaginar cómo sería la iglesia si esa realidad se alcanzara. Y no solamente se entusiasma con sus propias visiones sino que —lo más importante— es capaz de abrazar las visiones y los sueños de otros.Insatisfacción santaExisten muchas personas insatisfechas hoy, pero solamente unas pocas se sienten impulsadas por su insatisfacción a mejorar lo que poseen en el presente. La mayoría simplemente se queda en la fase de la crítica, pero los líderes en potencia siempre se preguntan cómo podrían perfeccionar lo que existe en la actualidad. Más que señalar lo infuncional se especializan en buscar las formas de optimizar los procesos y perfeccionar los proyectos en que trabajan.Propuestas prácticasUna de las objeciones a las ideas de la mayoría es su atascamiento en el plano de lo teórico, porque desconocen o ignoran las dificultades y complicaciones de la realidad. Proponen soluciones, sencillamente inaplicables.
El buen líder lo es precisamente porque entiende las dinámicas de ejecución de una idea y, por esto, sabe identificar claramente los pasos necesarios para alcanzar un objetivo.Cargar con el pesoCuando una persona aspira solamente a los privilegios del puesto, revela poca capacidad para el ministerio. El líder legítimo se muestra dispuesto a cargar con la responsabilidad de su liderazgo, de manera que trabaja más allá de las exigencias mínimas para un empleado.TenacidadOtro rasgo del potencial de un líder que busco observar es su disposición a persistir en explorar respuestas valientes y acertadas para un desafío. Cuando una persona muestra una tendencia a claudicar con facilidad ante los retos de la vida difícilmente alcanzará el éxito en el ministerio, en el cual la perseverancia es un factor crucial.
Un líder en potencia muestra tal tenacidad ante los obstáculos inesperados que es capaz de inspirar a los más tímidos a no darse por vencidos.Disciplina emocionalEl liderazgo siempre acarrea cierto grado de soledad, la cual se experimenta cuando se sufren las críticas o la incomprensión. Para poder afrontar estas situaciones un líder necesita la capacidad de distanciarse, en alguna medida, de sus emociones, para disponer su corazón a perseverar por el buen camino en medio de semejante realidad. El líder no debe desentenderse por completo de sí mismo, pero sí debe moverse con certidumbre en lugar de la confusión que deja la fluctuación de sus propias emociones.Respeto de colegasUn líder con potencial será reconocido como tal por otros líderes, quienes también trabajarán para que esa persona madure. El respeto que ellas le brinden será vital a la hora de emprender nuevos proyectos, pues el líder no podrá avanzar si no sostiene buenas relaciones con otros en el equipo.
Respeto de la familia
Cuando evalúo el potencial de una persona también suelo analizar el respeto que su propia familia siente por ella. La clase de relación que un líder sostiene con quienes goza mayor intimidad expresa a las claras la forma en que trabajará con su propio equipo. Las actitudes necesarias para alcanzar el éxito en el Reino se cultivan en el seno del hogar.Carisma naturalEl líder natural tiende a llamar la atención sin proponérselo, aun cuando se encuentra en reuniones informales. No porque sea una persona egocéntrica, sino porque otros tienden a gravitar hacia ella, pues posee un magnetismo y una autoridad que resultan irresistibles. Podemos identificar con facilidad al líder en potencia porque siempre está rodeado de otras personas.

Metas realistas
Uno de los factores que descarrilan a muchos líderes es su aspiración a exigir cierto nivel de perfección en sus seguidores, el cual simplemente no es alcanzable. Un buen líder sabe aceptar las imperfecciones de sus consiervos y asume que en el proceso del trabajo con ellos se escaparán algunos errores. Esta posibilidad no lo paraliza, ni tampoco lo lleva a un sofocante control sobre los demás. Más bien asume esta realidad como parte del precio que debe pagar por trabajar en equipo.ConclusiónCuando veo a una persona con estas características sé que he descubierto a un líder en potencia y me dispongo a invertir en la vida de ella. Los resultados de mi inversión no siempre serán inmediatos, pero sé que indudablemente esta persona enriquecerá mi propia experiencia de servir al Señor. Con el tiempo, por la gracia de Dios, se convertirá en una verdadera bendición para la iglesia, pues ayudará a muchos a crecer hacia la plenitud de la medida de Cristo.
Por 
Fred Smith
Christianity Today

martes, 2 de abril de 2013

Liderazgo de influencia


Un interesante taller de liderazgo que sin duda tiene varias lecciones que enriquecerán nuestro liderazgo como pastores de Grupos Pequeños. La influencia en todo lugar, tiempo y áreas de la vida es de vita importancia en el tema de liderazgo.


¡Que lo disfruten...!

jueves, 6 de septiembre de 2012

15 cualidades de los Grupos Pequeños de éxito


¿Cuáles son las características de los Grupos Pequeños que tienen éxito? Un seminario presentado en el Concilio de GPs de Aucayacu y Tingo María. Son 15 cualidades de todo GP de éxito. Vamos en GPs...!

Descargar haciendo click aquí:
por 


Que lo disfruten...!


viernes, 31 de agosto de 2012

Cinco cualidades de un líder de Grupos Pequeños según el corazón de Dios

Como pastor, apasionado por los Grupos Pequeños como la base de la iglesia, y habiendo vivido la realidad de muchos grupos pequeños exitosos y con tristeza otros que simplemente han fracasado, puedo concluir que gran responsabilidad descansa en el líder de GP. Algunos sugieren que el 70% del éxito o fracaso del GP es responsabilidad del líder. De este modo, en mi experiencia presento a continuación, qué tareas debe hacer el líder para que su GP no fracase. 

A continuación: Cinco cualidades de un líder de Grupos Pequeños según el corazón de Dios.

«y os daré pastores según mi corazón, que os apacienten con ciencia y con inteligencia» Jer. 3:15

Cinco cualidades de un líder de Grupo Pequeño según el corazón de Dios.

miércoles, 29 de febrero de 2012

PRINCIPIOS DEL LIDERAZGO SIERVO


Según C. Gene Wilkes (1998)[1] en el modelo del liderazgo siervo de Jesús se puede encontrar seis principios del liderazgo-siervo:



El llamado. Los líderes siervos se sienten llamados por Dios para servir a otros, sacrificando sus propios intereses en bien del grupo. Este principio no se enseña por teoría sino en la práctica de servir efectivamente, es por esa causa que el liderazgo siervo no es considerado un estilo realista o compatible.

Seguir a Jesús. Los líderes siervos siguen a Jesús, en vez de anhelar una posición (Marcos 10:32-40). Jesús enseñó que el servicio y sufrimiento por su causa viene antes del reinado con él. Liderazgo no es lo mismo que posición.

El servicio. Los líderes siervos desisten de sus derechos personales, para encontrar grandeza en el servicio prestado a otros (Marcos 10:45). Siempre están en actitud de servir. Ellos “agarran la toalla” del servicio como Jesús para satisfacer las necesidades de otros (Juan 13: 4-11).  Ellos, como siervos de Jesús y de su iglesia no dan órdenes, por el contrario ayudan capacitando, inspirando y delegando responsabilidades de servicio según sus dones.

Fe y esperanza arriesgada. Los líderes-siervos aceptan el riesgo de servir a otros, porque confían que Dios está al control de sus vidas (Juan.13:3).

Visión.  Los líderes siervos tienen la capacidad de anticipar los acontecimientos futuros. Tienen la perspectiva  correcta y son peritos en escoger las cosas por encima de patrones culturales del ambiente social, anticipándose a lo que puede suceder en el futuro. En tal sentido anticipan consecuencias y desarrollan gran capacidad de previsión.

Humildad.  Los líderes siervos se humillan y esperan que Dios los exalte a su tiempo. (Lucas 14:7-11).

Integridad de corazón. Los líderes siervos no hacen concesiones en su integridad.

Amor atrayente. Los líderes siervos tienen un trato amable y bondadoso, multiplican sus seguidores atrayéndolos por un amor capaz de sacrificarse por ellos (Juan.8:32).

Modelar su enseñanza. El apóstol Pablo, un verdadero líder siervo, señaló: “Sed imitadores de mi como yo de Jesucristo” (1 Tesalonicenses. 2.5–12). El líder siervo modela sus liderazgo mediante la entrega de sí mismo por amor y luego trabajando arduamente para el bienestar de los dirigidos.


Dr. Rubén Jaimes Zubieta
Universidad Peruana Unión


[1] C. Gene Wilkes, O Ultimo Degrau da Lideranca. Sao Paulo, Editora mundo Cristiano. 1998. Pg. 30. Se ha resumido las características presentadas por Wilkes en el mismo orden que él las presenta.

miércoles, 15 de febrero de 2012

El liderazgo de servicio



El modelo de liderazgo siervo se ha  estudiado menos críticamente en el mundo del liderazgo. Greenleaf (1997), es uno de sus máximos exponentes, pero algunos no creen que sus expectativas sean realistas[1]. En esta sección del curso solo se hace mención de la concepción más directa y práctica que la fundamenta.
Se trata primero de servir a la gente y después liderarlos mientras se les sirve (Greenleaf, 1970). El modelo caracteriza al líder que tiene el deseo de servir y es servidor efectivo, entre ambos existen matices de actitudes de liderazgo de servicio acorde con las características personales de los líderes.

Los líderes siervos, debido a que sirven aun sin un cargo formal, logran la colaboración de los seguidores, su confianza, su empatía, y el deseo de escucharlos.
El mejor servicio del líder siervo es hacer crecer a los seguidores, haciéndolos personas más sabias, sanas, libres y honestas hasta que ellas mismas se dupliquen en nuevos siervos lideres para la formación y el desarrollo integral de los nuevos discípulos.
El líder siervo no se enseñorea de los discípulos, por el contrario busca el desarrollo satisfactorio de ellos tal como Jesús lo expresó al decir:
“Sabéis que los que son tenidos por gobernantes de las naciones se enseñorean de ellas, y sus altas autoridades ejercen potestad sobre ellas. Pero no será así entre vosotros,  sino que el que quiera hacerse grande entre vosotros será vuestro servidor. Y el que de vosotros quiera ser el primero, será siervo de todos. Porque el Hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir, y para dar su vida en rescate por muchos.” (Mateo20:25)

El liderazgo siervo comienza cuando una misión revelada por Dios conquista a una persona Wilkes (1999).  Un líder conquistado por una misión se convierte en siervo de dicha misión, entonces surge la visión, que viene a ser la interpretación del líder acerca de la misión de servicio para bien de los seguidores del GP.

Después el líder siervo comparte la visión que lo cautiva con los seguidores y juntos comienzan a planificar, trazar estrategias, organizar, equipar, inspirar y capacitar a los seguidores para buscar su desarrollo mutuo y el realizar sus metas comunes. Así el liderazgo  es servicio dedicado al equipo de seguidores y a la misión compartida. Liderazgo de servicio, más que un concepto, es una práctica de vida.

Algunos conceptos que  expresan el liderazgo siervo son: 1) Misión, el llamado de Dios para su vida. 2) Visión, su perspectiva sobre esa misión. 3) Equipar, la manera en que el líder siervo llama, inspira y compromete al equipo para cumplir la misión. 4) Capacitar y entrenar, la manera en que el líder siervo desarrolla a cada persona del equipo y los prepara para ejecutar la misión.

La filosofía del liderazgo siervo tiene una conexión directa con el liderazgo de Cristo Jesús, cuyo paradigma trata de imitar. En efecto fue Jesús quien dijo refiriéndose a sí mismo: “El hijo del Hombre no vino para ser servido, sino para servir y dar su vida en rescate por muchos” (Mateo 20:28). La segunda parte del versículo “dar su vida en rescate por muchos”, son palabras que se hicieron realidad cuando Jesús efectivamente murió por sus seguidores, constituyéndose así en modelo del liderazgo de servicio.

Dr. Rubén Jaimes Zubieta
Catedrático de la Universidad Peruana Unión


Referencias Bibliográficas

[1] Greenleaf, Roberth (1997 Spears,  L. C. (1995). Servant Leadership. Robert K. Greenleaf Center, Inc. Paulist Press, Inc., New York/Mahwah.

lunes, 6 de febrero de 2012

MODELO DE LIDERAZGO SITUACIONAL



El modelo situacional de Hersey y Blanchard (1982)[1] es aplicado y valorado por algunos líderes actuales, porque permite modificar la conducta de liderazgo para adaptarlo de acuerdo a la situación que se presenta, en relación con la dimensión de madurez de los seguidores.
En ese sentido, las diversas situaciones que se dan (acorde con el grado de madurez o grado de capacidad de los dirigidos de asumir la responsabilidad de dirigir su propia conducta), requieren del ejercicio del liderazgo  situacional (un modelo diferente y adecuado del liderazgo acorde con la situación que se presente).


Liderazgo situacional para los LGP.

Cuando se trata de entrenar a los líderes de los Grupos Pequeños, es preciso percibir que cada uno de ellos tiene su grado de madurez medido en comparación con su comportamiento orientado a la relación (a las personas)  y su comportamiento orientado a la tarea, que en la grafica se expresa mediante secciones S1 hasta S4, que son las áreas que definen el estilo de liderazgo situacional. Los estilos pueden ser de imposición, de convencimiento, de participación o de delegación, siendo cada estilo  el adecuado para el nivel de madurez de los seguidores.
En tal sentido, se propone un entrenamiento adecuado para los LGP siguiendo los  cuatro estilos de liderazgo situacional.
Líder con grado de madurez 1 (M1)
Cuando un LGP combina un alto grado de comportamiento centrado en la tarea, como dar instrucciones concretas de trabajo, con un bajo grado de comportamiento en sus relacionamiento, estamos ante el caso de un estilo de liderazgo conocido como "imposición” o dar órdenes que es el apropiado para miembros que se ubican en la sección 1 (S1) con bajos niveles de madures. El LGP con estas características (M 1) no está dispuesto ni es capaz de asumir la responsabilidad de hacer algo que requiera dirección y claridad en la conducción de los Grupos Pequeños.

Líder con grado de madurez 2 (M2)
Pero cuando en un LGP se combinan un alto grado de orientación a la tarea con un alto grado de relación estamos ante el caso de un estilo de liderazgo que se denomina de “convencimiento”, en el que ya no se dan órdenes directas sino que se dialoga y se convence al seguidor o aprendiz, lo cual es el estilo apropiado para miembros que se ubican en la sección 2 (S2) que son LGP con una madurez que está saliendo del grado bajo hacia el alto de madurez. El LGP con estas características (M2) todavía no puede desempeñar solo su papel de liderazgo pero de todos modos quiere asumir la responsabilidad.
Líder con grado de madurez 3 (M3)
Ahora cuando el comportamiento de un LGP se caracteriza por la alta relación con baja orientación a la tarea, estamos ante el caso de un estilo de liderazgo que se denomina de “participación”, en el que el líder ya sabe lo que tiene que hacer, sin embargo necesita ser motivado y animado en ciertas áreas de sus labor, este estilo es el apropiado para LGP que se ubican en la sección 3 (S3) que son líderes que han alcanzado la madurez. Los LGP con estas características (M3) son aquellos que pueden desempeñar solos el liderazgo de los GP, pero no quieren o no se animan a asumir la responsabilidad.

Líder con grado de madurez 4 (M4)
Finalmente tenemos el caso de los LGP ubicados en la sección 4 (S4) donde se manifiesta una conducta de baja orientación a la tarea y a las relaciones, este estilo se conoce como de “delegación”, es apropiada para aquellos líderes que han alcanzado el alto grado de madurez (M4) que pueden y  quieren asumir la responsabilidad de liderar los Grupos Pequeños por sí mismos. Ellos ya no necesitan de mayor intervención de parte de su líder entrenador y por lo tanto están capacitados para convertirse en multiplicadores y entrenadores de nuevos LGP.
El modelo de liderazgo situacional ha sido criticado porque no ha sido plenamente validado en sus estilos (Imposición, convencimiento, participación y delegación), porque no se tiene una sistemática forma de medir la madurez de los liderados y por su excesiva flexibilidad que dificulta su aplicación.
Sin embargo, el modelo situacional permite reconocer la capacidad y motivación de los líderes de los GP, la orientación de su conducta y su grado de madurez, lo cual también permite adecuar el estilo de liderazgo a ser aplicado durante su entrenamiento.
Dios quiera que los conceptos y principios básicos de esta lección puedan ser útiles para la formación y desarrollo de los LGP eficientes y totalmente comprometido para formar GP saludables y perdurables en la IASD.

por 

Dr. Rubén Jaimes Zubieta
Universidad Peruana Unión



[1] Hersey, P. y Blanchard K.H. (1982). Management of Organizational Behavior: Utilizing Human Resources. Englewoods Cliffs, N.J.: Prentice Hall. Citado por Emilio Sánchez Santa-Bárbara. Teoría del liderazgo situacional en la Administración local: validez del modelo. Psicothema 2000. Vol. 12, nº 3, pp. 435-439





domingo, 29 de enero de 2012

LIDERAZGO ¿INFLUENCIA O PODER?



Es un hecho real que a pesar de qué existen muchas publicaciones en libros y revistas así como cursos y talleres  con diversos enfoques teóricos sobre liderazgo,  aun persiste la escasez de líderes eficientes.

El estudio y la observación de varios años sobre el desarrollo de los GP y su liderazgo en la IASD de la DS (América del sur), indican que una de las causas para dicha escases consiste en una falta de concepción clara sobre el estilo adecuado de liderazgo que los Lideres de los Grupos Pequeños (LGP) deben practicar.

En efecto, en algunos casos persiste la concepción basada en el enfoque tradicional, que sostiene que los rasgos o características  innatas y extraordinarias de algunas personas nombradas como LGP es la que les permitirá conducir con éxito a los miembros de su GP
En ocasiones se puede percibir la persistente creencia de que la singularidad de sus conductas y acciones sería la que les permite ejerce influencia sobre los miembros de su GP.
Del mismo modo, la mayoría de las publicaciones actuales sobre liderazgo persisten reiteradamente sobre el “poder de la influencia” como paradigma de liderazgo. Dicho enfoque lleva implícita la creencia de que liderar es “hacer que el otro haga lo que yo quiero”. Este enfoque está basado en la concepción tradicional de “mando-control”, donde la influencia es mal enfocada siendo reducida simplemente otra forma de mandar. 
Sin embargo, la concepción del liderazgo como influencia que procede  del modelaje de valores espirituales y del ejemplo de servicio, es muy valiosa para el ejercicio del liderazgo de los GP. Por el contrario, la concepción de liderazgo como influencia de poder no es la más adecuada para formar los LGP, ya que no favorece el desarrollo integral, ni de ellos mismos ni de los miembros del GP.

En tal sentido es preciso advertir que si el liderazgo no es ejercido para el entrenamiento, la capacitación y el desarrollo de los miembros del GP, mediante el cultivo de sus dones y talentos no podremos cumplir eficazmente la gran obra de hacer discípulos. Un liderazgo para ejercer influencia de poder, solo producirá frustración, desmotivación y baja  productividad misionera.

En conclusión, es preciso realizar estudios y propuestas sobre enfoques adecuados de liderazgo para los GP, ya que un cambio de  concepción en el enfoque de liderazgo, como la concepción del modelo de servicio o el modelo espiritual, servirán como instrumentos útiles para el desarrollo humano integral de cada LGP, cada miembro del GP y de la IASD como un cuerpo organizacional y espiritual.






Por


Dr. Rubén Jaimes Zubieta
Universidad Peruana Unión

lunes, 16 de enero de 2012

ENFOQUES TEÓRICOS DE LIDERAZGO



Gran parte de los estudios y publicaciones sobre el liderazgo se ocupan de la característica de los buenos líderes, pero tales enfoques resultan demasiado generales para el objetivo práctico de formar LGP.

En algunos casos se hacen largos listados de características y cualidades  que idealmente deben poseer los lideres, tales como ser carismáticos, visionarios, leales, optimistas, sinceros, perseverantes  etc., etc. Pero tal forma de presentar el liderazgo carece de utilidad práctica para la educación y formación de nuevos líderes, ya que se trata de juicios superficiales, parciales y simplistas sobre el comportamiento de los líderes.

Del Valle (2009)[1] señala tres enfoques de liderazgo: Conductual o de las características, con sus teorías de los rasgos, del comportamiento y de la red. Situacional o de contingencia, con su modelo de contingencia, la teoría situacional, trayectoria a la meta y la del líder participación. Emergentes, con sus teorías carismáticas y transformacionales.

Enfoque conductual.
El enfoque conductual trata de explicar el liderazgo mediante la búsqueda de rasgos o características que poseen los líderes efectivos. Se trata de las teorías sobre el “gran hombre”, del “hombre superior” o del “súper hombre”, del “genio”, del líder carismático. Sus principales teorías son:
La teoría de los rasgos, que examinan atributos de personalidad, intelectuales, sociales y fiscos tratando explicar lo que hacen, por qué actúan de uno u otro modo, los efectos de sus acciones en los seguidores y la organización.         
La teoría del comportamiento,    que estudia las conductas de los líderes que pueden actuar orientados a atender al empleado o por el contrario al puesto. De donde se derivan el liderazgo “autocrático” o centrado en el líder, el liderazgo “democrático” centrado en el grupo, y el liderazgo "laissez-faire", liderazgo ausente o no directivo. Otra forma de presentarla es la mención del liderazgo orientado a los empleados o a la tarea o producción.
La teoría de la red, creada para medir las dos dimensiones de la teoría conductual del liderazgo: “preocupación por la gente”  y “preocupación por la producción”. Los estudios conductuales mostraron que los líderes no son innatos, por el contrario hay conductas que pueden ser cultivadas para formar a los líderes, pero estas no explicaron cómo afectan ciertas situaciones al desempeño del liderazgo.
Enfoque situacional.
El enfoque situacional, sostiene que diferentes patrones de conductas pueden ser efectivos en diferentes situaciones donde se debe liderar. En tal sentido, se conocen la teoría de las metas, la teoría de los sustitutos del liderazgo, la teoría de la decisión normativa, la teoría de los rasgos cognitivos y la teoría de la interacción líder- ambiente – seguidor como los más resaltantes. Pero Lupano y Castro (s/f), señalan que  estas teorías situacionales, tienen la restricción de ser demasiado generales por lo que no han sido sometidas a pruebas científicas rigurosas.
La teoría del liderazgo situacional (TLS) sostiene que la efectividad de liderazgo depende de la capacidad del líder para diagnosticar las condiciones de la situación para responder a tales situaciones mediante una variedad adecuada de conductas. También se propuso la teoría de la trayectoria  a la meta,  que sostiene que el líder debe acompañar y apoyar a sus seguidores a que alcancen las metas propias y las organizacionales.  Y la teoría del líder-participación, tiene que ver con la calidad de la decisión tomada por el líder y con la aceptación de la decisión del líder por parte de los subordinados, derivándose cuatro estilos de liderazgo: Director, apoyador, participativo y orientado hacia los logros.
Enfoques emergentes.
Los enfoques emergentes estudian el liderazgo desde una perspectiva más actual, ética y moral, tal como los estudios del liderazgo carismático, liderazgo transaccional y el liderazgo transformacional. Según Lupano y Castro (s/f)[2] el liderazgo transaccional expresa una transacción entre el líder y los miembros del grupo, donde estos aceptan la influencia del primero siempre que éste les proporcione ciertas recompensas, los seguidores son motivados por promesas de recompensas o castigos. Pero el liderazgo transformacional (LT) estudiado sobre todo por Bass y Avolio (1985) siendo Bass su principal exponente, es uno de los enfoques más estudiados en la actualidad, ya que “ayuda al logro de un desempeño excepcional del líder como de los seguidores, cambiando y desarrollando la organización integralmente”.
En ese sentido se  resalta tres aspectos importantes del LT: Carisma, consideración individual y estimulación intelectual. Así los líderes transformacionales revitalizan la institución con nueva visión, actualizan la misión y promueven intercambios interinstitucionales, el  modelo transformacional trasciende a la transacción, pues motiva a los seguidores a dejar sus propios intereses en beneficio de los intereses del grupo, es contrario a la autopromoción, por el contrario manifiesta  valores de trascendencia y apertura al cambio, generando confianza, respeto y motivación para logros superiores. También permite  aprender sistemas de valores que son indicadores de cómo se comportarán los líderes a lo largo de su existencia como principales actores y efectores de los resultados que alcanzarán las instituciones.
Pero es sobre todo, es la dimensión moral del LT la que la hace diferente, pues la meta del LT es una relación de mutuo estímulo y elevación que convierte a los seguidores en líderes y a los líderes en agentes morales de transformación y renovación.
En tal sentido la enseñanza del LT entre los LGP puede ayudar a forjar la visión compartida, aprendizaje, innovación y logro de resultado en el discipulado de los miembros de los Grupos Pequeños, permitiendo su desarrollo integral gracias a énfasis en la creatividad, innovación, valores, y el aprendizaje continuo de los miembros y nuevos líderes de GP.
Existen modelos aun no sustentados cabalmente, tal el caso del  liderazgo siervo propuesto por Greenleaf (1970)[3], y el modelo espiritual propuesto por Dodd (2005)[4].  Pero este estudio sobre teorías de liderazgo permite percibir que antes de elegir y asignar tareas de liderazgo a los LGP en la IASD, primero es preciso conocer sus características y entrenarlos con una estrategia y metodología adecuadas para su labor de naturaleza espiritual


Por

Dr. Rubén Jaimes Zubieta
Catedrático de la Universidad Peruana Unión




[1] Del Valle, R. (2009). Teorías de liderazgo. Versión electrónica, recuperado en marzo del 2009.
[2] Castro, A. y Casullo, M. (2005). Análisis del cambio en los estilos de liderazgo de un grupo de estudiantes militares. Facultad de Psicología, Universidad de Buenos Aires RIDEP · 19 (1)
[3] Greenleaf, R. (1977). Servant Leadership: A journey into the nature of legitimate power and greatness. New York: Paulist Press.
[4] Dodd J. Briam. (2005) Liderazgo con Poder. Editorial Patmos. Miami.

viernes, 18 de noviembre de 2011

LAS SIETE COMPETENCIAS MÁS UTILES DEL LIDERAZGO PASTORAL


1. Conoce el liderazgo y lidera.
Los líderes conocen, modelan, encarnan la visión, la misión y la meta haciéndola entendible para su equipo y organización. Mantienen el rumbo y el enfoque para el logro de la meta. Comunican sus opiniones, toman posición y se hacen responsables por las contingencias y mantienen el equipo unido en un sólo esfuerzo para lograr los objetivos comunes. Aprovechan su capacidad de liderazgo para establecer relacionamientos y alianzas que le ayudan a ampliar su aprendizaje y sus logros.

2. Traza metas claras y entendibles.
Establecer metas claras es una labor esencial del liderazgo, así el líder y su equipo sabe para donde van.  En la mente del líder existe un mapa mental de su vida y la de sus seguidores, el sabe explicar: “Estamos aquí, hemos decidido ir para  llegar hasta ahí. Ahora si estamos aquí y queremos llegar ahí, esta es la forma en que iremos y llegaremos ahí”. El líder es quien sabe y explica la manera de llegar de una situación actual a otra situación deseada.
El pastor proyectándose al final del año 2015 debe tener respuestas clara para preguntas como ¿Cuál es la meta para mi iglesia? ¿Cuál es la meta para mi ministerio? ¿Cuál es la meta para mi familia? ¿Cuál es la meta para mi desarrollo personal y cultural? ¿Cuántos libros leeré de aquí a diciembre? ¿Qué logros académicos, pastorales o físicos voy a alcanzar hasta el diciembre de 2011? ¿Qué perfil ministerial voy a tener?
Un líder de Grupo Pequeño, un anciano o dirigente de iglesia que piensa como líder también debe preguntarse: ¿Cuál es la menta en mi desarrollo personal, familiar y espiritual como líder de la iglesia? ¿Cómo me voy a preparar para ser mejor padre, líder, anciano, predicador, maestro o dirigente? ¿Cuál va a ser mi nivel de entrenamiento, que libros voy a leer, que capacitaciones voy a recibir hasta diciembre del 20015?
Cuando tienes metas, entonces puedes trabajar para alcanzarlas. Esas metas tienen que ser sencillas, específicas, entendibles por todos. No trates de ser muy profundo, nada de griego, ni hebreo, solamente español.

3. Piensa en grande, trata de lograr metas altas.
El pastor líder entrenador no se contenta con un trabajo promedio o mediocre, da lo mejor de sí y luego exige lo mejor de su equipo. El es la medida de aspiraciones y desarrollo de los seguidores, ellos no irán mas allá de lo que es y hace su líder. Si ellos le ven haciendo las cosas con actitud ganadora, buscando conquistar estándares altos, ellos le seguirán, entonces trata de enseñarles a hacer lo que tú haces y no simplemente a hacer lo que tú dices. Se fija estándares altos y trata de alcanzarlos como un ganador. La historia de los perdedores no se cuenta porque ellos no intentaron nada por miedo a fracasar. (El siervo infiel dijo, tuve miedo por eso escondí tu talento Mat. 25: 24,25),  La historia de los líderes esta hecho de muchos intentos fallidos por el triunfo, pero al final de una conquista que hace que todo eso haya valido el sacrificio.

4. Aprendiente siempre, trata de mejorar cada día.
Has una lista de cinco cosas que te gustaría aprender o mejorar. Luego escribe una lista de formas o acciones en que lo podrías lograr: 1. ¿Cómo lo voy a lograr? 2. ¿En cuánto tiempo lo haré? 3. ¿Cómo sabré que lo he logrado? Eso mismo hace el 5% de los americanos y el 50% de japoneses, y el 60% de judíos. Así que si tú no eres ninguno de ellos planifica mejor tu vida y entonces trabaja tu plan.

 5. Entrena (mentor), enseña a ganar.
No tienen temor en desarrollar a los miembros de iglesia, a los participantes del un Grupo pequeño.  Nunca tengas temor de desarrollar a la gente alrededor de ti porque el desarrollo y el éxito de un equipo es también el éxito y desarrollo del mismo líder entrenador. Así que ten el valor de escoger a algunos de los miembros y llévalos contigo hacia arriba en el desarrollo integral, levántalos a un nivel más alto incluso del que tu hayas logrado.

6. Toma el control, se hace responsable.
Hay quienes jamás toman el control ni asumen la responsabilidad por nada, con la esperanza de que si todo sale bien se atribuyan el éxito, pero si sale mal tengan a quien echarle la culpa. Pero los líderes asumen la responsabilidad y dan cuentas de los resultados a sus seguidores.
Por lo tanto, cuando tú le das responsabilidad a alguien, también dale autoridad y responsabilidad juntas. Hacerle responsable a alguien cuando no tenía autoridad es un acto inmoral e indigno del liderazgo espiritual auténtico. Así que, no le des a nadie jamás responsabilidad sin autoridad, porque esa es la forma más despreciable de tratar a un seguidor.
Jesús envió a sus discípulos a una misión de gran responsabilidad (hacer discípulos a todas las gentes), pero les dio autoridad y poder incluso para echar fuera los demonios. Ahora los demonios se ríen en la cara de los discípulos modernos porque saben que ese discípulo tiene responsabilidad pero no tiene la autoridad del sacerdocio universal de todos los creyentes que le ha sido limitado, sustraído por la actitud clerical de cierto liderazgo pastoral irresponsable.
Cuando un líder entrenador (coach) ha entrenado, asignado responsabilidad y dado autoridad para que un seguidor cumpla con su misión, entonces puede pedir que respondan por su tarea por sus metas y objetivos. Este es el verdadero poder del voluntariado de la iglesia, pues entrenar, asignar una misión, y exigir resultados que luego reconoce pública y privadamente con elogios sinceros es la esencia del liderazgo exitoso, solo así los voluntarios y seguidores encontrara trascendencia en sus vidas.

7. Es integro y leal radicalmente.
El pastor líder, lidera sin ningún gesto de contemporización, concesión ni ambivalencia por la cosmovisión y los principios que sustentan su vida.  Cuando los seguidores notan incongruencia entre la filosofía y la praxis de la vida, se desalientan y sus vidas se tiñen de cinismo e hipocresía. Ese es el resultado de una religiosidad formal o caótica al estilo de la posmodernidad.
La lealtad no se demuestra estando de acuerdo con todos, en todo tiempo y en todas las circunstancias. Los líderes no prefieren rodearse de contemporizadores hipócritas que solo sepan decir si a todo lo que se proponga, sino un equipo de personas pensantes que son capaces de diferir de ellos con respeto y altura. Los “amigos” contemporizadores son realmente superfluos e innecesarios. Existe un dicho que dice: “no me ayudes compadre”, porque la ayuda de estas personas superfluas es un camino seguro al fracaso.

Cuando un pastor líder está casado con una mujer que esté dispuesto a hacerle la vida a “cuadritos” pero con el objetivo de salir airoso en el objetivo trazado (conseguir un Ph.D por ejemplo), entonces se dice que detrás de un gran hombre hay una gran mujer. Pero dicha mujer no siempre tubo el mismo punto de vista con su marido respecto de sus métodos, sus procesos, o sus horarios, pero si sobre sus motivaciones, fines y metas.
La gente desleal es un peligro y un estorbo para la misión de carácter espiritual de la iglesia. 
No hay lealtad sino la que procede de la completa sumisión al señorío del espíritu Santo. Las lealtades se forjan con el tiempo de vida y luchas del discipulado mesclando el sudor y muchas veces la sangre en el campo de batalla misionera.

La marca resaltante del liderazgo además de todos lo ya mencionados hasta aquí, es lealtad a toda prueba, una lealtad vertical con Dios y una horizontal para con los compañeros discípulos y guerreros del gran conflicto. Feliz la organización, la familia, la iglesia que cuente con líderes de esa calidad.

Pr. Rubén Jaimes Zubieta

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