martes, 17 de julio de 2012

Grupos Pequeños: Énfasis en el ministerio según dones


“...y servían a sus hermanos sus porciones conforme a sus grupos, así al mayor como al menor… a todos los que entraban en la casa de Jehová, para desempeñar su ministerio, según sus oficios y grupos… eran inscritos con todos sus niños, sus mujeres, sus hijos e hijas, toda la multitud; porque con fidelidad se consagraban a las cosas santas”

(2 Crónicas 31: 15-18)

Si hay muchos miembros en la iglesia, organícense en pequeños grupos para trabajar no sólo por los miembros de la iglesia, sino en favor de los incrédulos… Mantengan íntegro su vínculo de unión, cerrando sus filas por el amor y la unidad, estimulándose unos a otros para progresar y adquiriendo cada uno valor, fortaleza y ayuda de los demás. Revelen la tolerancia y la paciencia que manifestó Cristo y, evitando las palabras apresuradas, usen el talento del habla para edificarse unos a otros en la santísima fe. Maranata p. 31

La formación de pequeños grupos como base del esfuerzo cristiano me ha sido presentada por Uno que no puede errar. (Joyas de los Testimonios, tomo 31 pág. 84.)

Organícense nuestras iglesias en grupos para servir. Únanse diferentes personas para trabajar como pescadores de hombres. Procuren arrancar almas de la corrupción del mundo y llevarlas a la pureza salvadora del amor de Cristo. (Joyas de los Testimonios, tomo 3, pág. 84.)


El Señor le dio a cada creyente un ministerio y una misión. El ministerio es tu servicio hacia los creyentes, hacia el cuerpo de Cristo, es tu contribución a la edificación de la iglesia. La misión es tu servicio hacia los no creyentes, para atraer a otros al cuerpo de Cristo.

El ministerio y la misión están muy relacionados y orientados con los dones espirituales que el Señor ha dado a cada Creyente. Es importante que cada miembro del cuerpo de Cristo descubra y sea consciente de los dones que el Señor le ha dado, ya que todos somos “linaje escogido, real sacerdocio” y tenemos una responsabilidad que cumplir delante de Dios.

Para desarrollar el ministerio y la misión, los creyentes deben formar pequeños grupos de trabajo de acuerdo a sus dones y al ministerio al cual fueron llamados, apoyándose así unos a otros. Recordemos que son cinco los propósitos de Dios para su iglesia: Amar a Dios (adoración), amar a tu prójimo como a ti mismo (ministerio), ir y hacer discípulos (evangelismo), bautizándolos (comunión) y enseñándoles que guarden todas las cosas (discipulado).

La adoración ayudará a los creyentes a concentrarse en Dios; la comunión los ayudará a apoyarse para hacer frente a los problemas de la vida; el discipulado le dará profundidad y fortalecerá su fe; el ministerio los ayudará a encontrar y ejercer sus talentos; y el evangelismo les ayudará a cumplir su misión. El equilibrio entre los cinco propósitos de la iglesia trae salud al cuerpo de Cristo.

Los grupos pequeños de la iglesia deben organizarse en base a los cinco propósitos, por lo que no se debería esperar que cada grupo pequeño haga lo mismo, debe permitirse que se especialicen y se conviertan en grupos de trabajo organizados.

Ejemplos de estos grupos serían:

1. Grupos con énfasis misionero: Su propósito es evangelizar. Su objetivo es la comunidad. Sus tareas son planear, promover y ocuparse de todos los eventos que sirven de puente para atraer a los inconversos, de la capacitación evangelística a los miembros, y de los programas y actividades evangelísticos y proyectos misioneros de la iglesia.

2. Grupos con énfasis en música y alabanza: Su propósito es la adoración. Su objetivo es que los hermanos y visitas que llegan a adorar perciban y disfruten la presencia de Dios. Su tarea es enriquecer los cultos y programas de iglesia y evangelísticos, dan un énfasis especial a la adoración, la música sacra y los recursos para que la congregación adore a Dios con profundidad y con el corazón.

3. Grupos con énfasis en la membresía: Su propósito es el compañerismo. Su objetivo es fortalecer la hermandad en la congregación. Su tarea es cuidar el rebaño. Forman grupos que apoyen a los hermanos recién convertidos, a las viudas, huérfanos, indigentes, enfermos y personas que necesiten consejería. Promueven actividades recreativas que estimulen el compañerismo en la iglesia.

4. Grupos con énfasis en madurez: Su propósito es el de formar discípulos. Su objetivo son los miembros bautizados. Su meta es conducir los hermanos a una entrega espiritual más profunda. Realizan programas para conocer más a Dios y su Palabra; organizan y supervisan los grupos pequeños de los hogares y crean o proveen guías de estudios bíblicos y otros materiales para ayudar a los creyentes a desarrollarse espiritualmente.

5. Grupos con énfasis en ministerio: Su propósito es desarrollar los ministerios en la congregación, que los miembros descubran y ejecuten su ministerio. Su objetivo son los oficiales de iglesia. Su tarea es convertir a los miembros en ministros ayudándoles a descubrir sus cualidades para el ministerio y guiarlos a que encuentren un lugar en un ministerio ya existente o en un lugar nuevo. También asisten, preparan y supervisan a todos los oficiales de iglesia. Ayudan a cada miembro de iglesia a encontrar un lugar de servicio importante en el cual pueda utilizar de la mejor manera sus dones y habilidades.

Si aplicamos los propósitos de la iglesia a la formación de grupos pequeños para el servicio, tendremos una iglesia que crecerá más y más fuerte.

Bibliografía consultada: La BibliaBiblioteca del Espíritu de ProfecíaUna iglesia con Propósito (Rick Warren).



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